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BARCELONA 92

Cacho ganó los 1.500, disputados a ritmo muy lento

Un tal Santiago Villalonga fue campeón de España de 1.500 metros en 1988. La final fue tan lenta que sorprendió a todas las figuras de entonces. Los atletas dieron tres vueltas de trote y disputaron un sprint (le 200 metros. Algo parecido sucedió este año. González se quitó de en medio, alegando una contractura. Cacho ganó en 3.48 minutos, cuando es capaz de hacerlo en 3.33; Pancorbo le siguió, y Pujolar cerró el paso a todos los aspirantes a ser olímpicos.

La final sólo sirvió para demostrar, otra vez, que Fermín Cacho, a sus 23 años, apunta unas condiciones extraordinarias. Reúne en su organismo el motor diesel de Abascal y el de inyección de González. Sus rivales ya sólo son los elegidos. Y éstos no son más que media docena en todo el inundo. La carrera de ayer era de las que los atletas llaman perra, porque siendo tan lenta se corre muy encerrado y al final, como no ha habido desgaste, cualquier mediocre puede ganar pues se ha disputado todo menos una carrera de 1.500.Cacho está tan en forma que la final le resultó hasta fácil. Así la explicó: "Nadie quería tirar, marqué yo entonces el ritmo, apreté a falta de 200 metros y gané".

González, que es listo, midió sus posibilidades horas antes de la final. Tenía una contractura, pero tan leve que el médico dijo: "No puedo garantizar qué puede pasar. Eso sólo se puede saber corriendo. Se puede romper o no. Es una decisión que tiene que tomar el mismo atleta". Y decidió que no, que prefería esperar y correr el jueves en Estocolmo, que allí hay una carrera con liebres, donde conseguir una buena marca es fácil y eso le daría acceso a los Juegos sin necesidad de competir contra sus auténticos rivales.

En la jornada de ayer, los atletas que compitieron a nivel olímpico fueron Sala (10.63 en 110 vallas), Ortiz y Bécquer (2,32 y 2,28, respectivamente, en altura). Se aseguraron su presencia en Barcelona, no así Luis Javier González en los 800 metros que, pese a ganar a Tomás de Teresa, lo hizo en un tiempo de 1.49 minutos, marca que aún le impide su inscripción en los Juegos. Tampoco Prieto, campeón en 10.000 metros, lo logró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de junio de 1992

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