Sugerencias a masoquistas
El pasado día 16 de marzo, en una tienda de ropa fui víctima de una incalificable acción que revela el absoluto desprecio de sus autores y la injustificable colaboración del citado comercio.Estaba probándome un pantalón cuando, de pronto, del probador de al lado salió un chica joven, literalmente embutida en un ceñidísimo vestido, pidiéndome que la ayudara a sacárselo, pues ella no podía, puesto que acababan de quitarle una escayola del codo y además se encontraba muy mareada. En unos segundos se fue encontrando peor y se aferraba a mí pidiéndome ayuda. Parecía que la joven sufría un ataque. Intenté tranquilizarla, la aflojé la ropa y solicité la ayuda de las empleadas de la tienda. Con verdadera angustia observé que éstas no reaccionaban. Los minutos pasaban y mi
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