Los axiomas de Zúrich
A media sesión, el mercado aguantaba la respiración. En situaciones como ésta, todos se observan entre sí porque la primera orden importante define la tendencia. El paréntesis se alargó demasiado y mucho antes de los cierres, con el índice en el 258,77%, la industria de valores empezó con antelación un largo fin de semana.El lunes es festivo en Nueva York por lo que las bolsas españolas se orientarán el martes por la noche y tomarán posiciones al día siguiente. Hasta entonces, la inversión institucional sólo mantendrá compromisos establecidos de antemano. Los planes a largo plazo engendran la peligrosa creencia de que el futuro está bajo control, y que eso recorta las comisiones.
En la bolsa, el gran supermercado de los sueños, se amasan fortunas en los rallies alcistas o en los infernales momentos bajistas. Nadie habla de las calmas, "cuando las esperanzas están destinadas a no convertirse jamás en realidad", como resumen los axiomas de Zurich, elaborados por un grupo de colosos financieros suizos que se reunen periódicamente para intercambiar informalidades sobre el misterios de los mercados. La validez de los axiomas, defendida por -Gerald M. Loeb, operador de Hutton, en su libro La batalla por la supervivencia en las inversiones, circundó ayer el olfato del dinero.


























































