Baja participación en el referéndum rumano sobre la nueva Constitución democrática
La nieve que cubre Rumanía y las temperaturas bajo cero tal vez influyeron en la baja participación de votantes -el 61,35% de los 16 millones de electores rumanos- en el referéndum celebrado ayer sobre la nueva Constitución. De aprobarse, institucionalizará una república pluripartidista y una economía de mercado en el país que gobernó despóticamente Nicolae Ceausescu durante casi 40 años.El Parlamento rumano aprobó la nueva Carta Magna el mes pasado, pero convocó la consulta popular para que la nación expresase públicamente su conformidad o no con el documento.
El presidente Ion Illiescu depositó su voto en la capital y a continuación declaró que "el referéndum es el más grande momento después de los acontecimientos revolucionarios de l989", que supusieron la caída de Ceausescu.
Ayer permanecieron abiertos durante 15 horas 12.600 colegios electorales. Una encuesta reciente revelaba que un 66% de los ciudadanos que acudiría a las urnas votaría afirmativamente.
El Partido Nacional Liberal y la Unión Democrática Húngara de Rumania, en la oposición, votaron contra la Constitución en el Parlamento, mientras que el Partido Campesino pidió que se boicoteara el referendum.


























































