El Barça cosechó en Gijón su segunda derrota de la liga
Segunda salida del Barcelona y segundo fracaso. Y eso que gozó de dos penaltis a favor. El Sporting se consolida como una alternativa e inicia con optimismo su gran semana en la que le quedan los retos de eliminar al Partizan en la UEFA y enfrentarse el domingo en este mismo campo al Real Madrid.El partido no tuvo un juego alegre pero sí poderoso. Había sobre El Molinón dos equipos dispuestos a todo en un terreno que no favorecía a los exquisitos y que primaba a los fuertes. Por eso el marcaje entre Oscar y Nadal fue de lo más sugerente.
Sin embargo, hay que reconocerlo un exégeta del toque, Begiristain, fue el único que creó ocasiones para su equipo. El triángulo Laudrup-Witschge-Begiristain fabricó, mientras estuvieron en el campo, todas las jugadas de ataque azulgranas. En dos de ellas, en la primera parte, Emilio sacó el balón con la punta de los dedos a remates de Begiristain. En otra, Abelardo derribó en el área al jugador guipuzcoano y Gómez Barril señaló oportunamente el penalti.
Koemah, que parecía incómodo e inseguro, como pronosticó Quini en una emisora de radio antes de que lanzase, tiró flojo y por el medio. Si el portero se mueve es gol, pero Emilio sólo se dejó caer a su izquierda y sacó el balón con los pies.
Tras el descanso, el Barça salió dispuesto a todo. El adelantamiento de Koeman y la incorporación de Stoichkov aportaron más delanteros pero no más soluciones. El equipo azulgrana apretó pero no ahogó.


























































