Ausencia total de ideas
La inversión española continúa paralizada a pesar del revulsivo que ha supuesto el avance conseguido por Wall Street en la tarde anterior. Las primeras reacciones de estos mercados siguieron marcadas por la desconfianza y la inactividad, aunque a media tarde la contratación consiguió animarse ligeramente. El dinero parece replantearse su postura, pero se está limitando a recoger papel a los precios más bajos posibles. Entre la multitud de factores con los que se intenta explicar el comportamiento de los inversores están, junto a los resultados electorales -todavía sin interpretar- y la desconfianza que despierta Wall Street la subasta de activos públicos a medio y largo plazo que va a tener lugar esta mañana. Un nuevo recorte en los tipos de interés serviría, en este caso, para tranquilizar al mercado en el sentido de que no ha descontado con exceso las expectativas de descenso del precio del dinero, aunque no podrá garantizar la recuperación inmediata.
El goteo a la baja ha sido la imposición lógica de unas circunstancias que los analistas no consiguen explicar con plena satisfacción, aunque el conjunto del mercado bursátil está salpicado por fuertes altibajos. El índice termina la sesión con un nuevo recorte de 24 centésimas.


























































