Aumentan las dudas
El mercado ha puesto de manifiesto en estas dos últimas sesiones lo que es capaz de hacer trabajando sin red, es decir, asumiendo todos los riesgos y sin tener detrás otro mercado que guíe sus movimientos. El goteo a la baja aparece como la postura menos comprometida para unos inversores que no consiguen sacar conclusiones de los resultados electorales, de la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento económico por parte de la OCDE, y mucho menos pueden anticipar las reacciones de Wall Street.Un dinero que no se atreve y un papel que prefiere no dejarse ver demasiado han dado como resultado otra sesión en la que el volumen negociado se aproxima a ese nivel que despierta preocupaciones entre los intermediarios, y ello a pesar de que Wall Street abrió las sesiones de cotización con un pequeño avance.
A media mañana, y para aumentar todavía más el desconcierto de los inversores, el Banco de España elevó el precio de su intervención en el mercado monetario, al drenar dinero a un tipo del 12,85%, lo cual parece una señal evidente de que los tipos de interés no se relajarán a corto plazo, al menos por ahora. Al final, y después de haber perdido más de un punto, el índice general cerró esta jornada con un recorte de 92 centésimas.


























































