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Gil sólo cumplirá los seis meses de prisión si vuelve a delinquir

Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid, no irá a la cárcel, pese a la sentencia del Tribunal Supremo en la que se le condena a seis meses y un día de prisión menor por un delito de calumnia, salvo que vuelva a delinquir en el plazo que le impongan los jueces, que puede oscilar entre dos y cinco años. Al tratarse de una pena inferior a un año y tener los antecedentes penales cancelados se le puede aplicar la remisión condicional de la misma.

La pena también podría remitir, al ser una delito perseguido a instancia de parte -en este caso las calumnias contra Mendoza-, en el caso de que el presidente madridista lo solicitara al tribunal. Gil podría perder, eso sí, la alcaldía de Marbella en el caso de que fuera elegido el próximo 26 de mayo. La sentencia le condena a la pena accesoria de suspensión de todo cargo público y pérdida de derecho de sufragio durante el tiempo de la condena y ésta no es extensiva a la remisión condicional. Como la ejecución de la sentencia no se realizará antes de los comicios, Gil podría salir elegido y ser destituido con posterioridad. Con todo, José Luis Sierra, abogado de Gil, tiene la intención de presentar recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.El presidente del Atlético, visiblemente afectado por la sentencia, que además le condena a una multa de 100.000 pesetas y una indemnización de un millón de pesetas a Ramón Mendoza, se niega a calificarla: "El miedo me impide hablar y decir lo que pienso. Si no me hubiera presentado a alcalde de Marbella, no habría pasado nada. Lo que tengo claro es que la libertad de expresión no existe y que la moral pública está tan deteriorada que lo que es Ilegal se ha convertido en costumbre".

El presidente del Atlético comentó: "Me arrepiento y pido perdón de haber atacado al Real Madrid. El que le ataca acaba mal. Yo, al principio, creía que con dinero, buenos jugadores y solucionando el tema arbitral, esto podía cambiar, pero ya me he dado cuenta de que es imposible. Ya sé que mi papel es ser comparsa, como el Sevilla o el Osasuna"La desilusión por la que atraviesa Gil no supone una rendición: "No puedo dedicarme a malgastar mi tiempo con cosas que sé que tengo perdidas de antemano, pero no arrojo la toalla. Mi única esperanza es llegar a las sociedades anómimas y que sus consejos de administración tengan poder para cambiar todo esto".

Gil también se mostró decepcionado con Mendoza, porque habían acordado arreglar el asunto a través de una carta, redactada por Juan Antonio Samper, asesor jurídico del Real Madrid, en la que el presidente atlético se arrepentía de sus manifestaciones y aseguraba que en ningún momento su intención había sido ofender a nadie. "Entonces Mendoza estaba a la baja y muy nervioso porque veía que podía perder las elecciones". El Madrid se negó a realizar ayer ningún comentario al respecto.Por otro lado, el Atlético de Madrid ha presentado una demanda contra su jugador Juan Carlos y subsidiariamente contra el Barcelona, ante el IMAC. Además elabora sendas demandas para presentar ante la LFP y la Federación. Mientras, el jugador seguirá entrenándose con el equipo, pero se le ha aconsejado al entrenador, Tomislav Ivic, que no le haga jugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991

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