La huelga de Iberia produjo cancelaciones y retrasos en la mayor parte de los vuelos

La huelga de los trabajadores de tierra de Iberia y de su personal de cabinas provocó ayer retrasos en la mayor parte de los vuelos, así como las cancelaciones previstas. Los servicios mínimos se respetaron, lo que redujo considerablemente el impacto del conflicto para los viajeros. A cambio, el ritmo de trabajo fue muy lento, sobre todo en la recogida de equipajes a la llegada de los vuelos. Ello supuso la acumulación de retrasos, que por la tarde alcanzaron las tres horas. El paro se repetirá el día 14, dado que la empresa insiste en congelar los salarlos y los sindicatos reclaman una subida del 9%.

Los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Transportes se cumplieron ayer al 100%, según reconocieron tanto la dirección de la compañía aérea como los sindicatos. En los días previos al conflicto, los sindicatos discutieron la posibilidad de no respetar tales mínimos, por considerarlos abusivos, pero quedó descartado ante la falta de acuerdo entre las centrales y discrepancias en las asambleas de los trabajadores.Los vuelos cancelados fueron los previstos: 25 del puente aéreo, 55 nacionales, 82 europeos y seis internacionales, que suponen un 40% de los programados para una jornada normal. Tales cancelaciones provocaron que algunos pasajeros sufrieran constantes cambios en sus vuelos de enlace. Además, hubo retrasos sobre los horarios anunciados. Cada escasos minutos, los altavoces de Barajas anunciaban demoras "por motivos operativos".

A mediodía, en Barajas, la mitad de los vuelos tenían retraso sin que el panel especificara la duración de los mismos. La incomodidad fue mayor a la llegada, toda vez que el principal foco de retrasos afectó a la recogida de equipajes. Un grupo de pasajeros que llegaron desde Canarias a Madrid comentó que su vuelo había aterrizado con absoluta puntualidad pero tuvieron que esperar después casi hora y media para la entrega de maletas.

En la salida de vuelos internacionales se produjo, a media mañana, una gran aglomeración de pasajeros por la coincidencia de varias salidas canceladas. Un matrimonio que se dirigía a Tokio con escala en Londres se quejó de que les habían cambiado el vuelo varias veces y que finalmente tendrían que cambiar de aeropuerto a su llegada a Londres.

Con todo, la dirección de Iberia asegura que ayer la "normalidad fue casi superior a la de cualquier otro día". Esta opinión era compartida por un grupo de pensionistas que se dirigía a las Islas Canarias con un vuelo de Air Europa. "No sólo no llevamos retrasos sino que nos están atendiendo mejor que otras veces", comentó un señor de avanzada edad.

El conflicto de Iberia provocó que ayer se anularan diversas reuniones de organismos públicos y empresas y entre ellas la Junta Directiva de la patronal CEOE.

El único incidente se registró en Málaga donde los trabajadores de Iberia cortaron una carretera de entrada a la capital y ello dio lugar a enfrentamientos entre los huelguistas y algunos conductores. En Barcelona, la huelga afectó en escasa medida a los pasajeros.

Los trabajadores de Iberia volverán a parar el próximo martes, día 14 y en Aviaco habrá una huelga el viernes, día 10, a causa de discrepancias en el convenio colectivo. La dirección no había recibido ayer del Ministerio de Transportes el decreto de servicios mínimos.

En Iberia no ha. habido ningún avance en las negociaciones y tan sólo ha tenido lugar un contacto a media tarde del lunes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 07 de mayo de 1991.

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