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Una joven y su hijo de seis años mueren carbonizados en el incendio de su casa

María Francisca Fernández Remírez, de 14 años, y su hijo Eduardo Jafar Aboul, de seis años, murieron carbonizados poco antes de las diez de la noche del pasado domingo a causa de un incendio registrado en su piso del número 26 de la calle de la Batalla del Salado, en Madrid. El cabeza de familia, el iraquí Sadik Jafar Aboul Hussain, de 28 años, sufrió quemaduras leves. La policía está investigando el siniestro, que, según Jafar, se originó cuando una pelota golpeó en una estufa de gas.Los vecinos de la Finca, cercana a la glorieta de Atocha, oyeron una fuerte discusión procedente del apartamento número 4 del tercer piso. Ninguno prestó demasiada atención al incidente, acostumbrados como estaban a las frecuentes peleas entre María Francisca y su marido. Hace una semana, la joven tuvo que pedir a una vecina que le dejara telefonear al 091 para denunciar una nueva agresión de su marido. "La pobre tenía el labio partido, y el niño trataba de consolarla diciendo que él se lo contaría a la policía", relata María del Amo.

Sin embargo, la disputa del pasado domingo forzó a los vecinos a intervenir cuando descubrieron el denso humo y las llamas que salían por las ventanas de la vivienda de María Francisca, de apenas 25 metros cuad.rados. Juan Carlos Calero, un muchacho que habita en el bloque, corrió a ver qué ocurría y encontró a Sadik en la escalera gritando: "Mi hijo, mi hijo... ahí dentro está mi hijo". Intentó volver a entrar para rescatarlo, pero Calero se lo impidió, según su relato.

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María Francisca y su hijo murieron abrazados

Viene de la página 1La mayoría de los vecinos huyeron a la calle despavoridos, en medio de las explosiones de los cristales, recordaba ayer Sagrario Rodríguez Francisco mientras intentaba limpiar el humo que cubría sus muebles.

Cuando los bomberos lograron apagar el fuego, encontraron a María Francisca fuertemente abrazada a su hijo, en clara actitud de protección hacia el pequeño. Sus cadáveres, que yacían en el suelo de la cocina, estaban ennegrecidos y parcialmente carbonizados, según testigos presenciales.

La mujer había atrancado con la lavadora la puerta de la cocina, posiblemente con la intención de impedir la entrada de su marido.

Sadik Jafar, natural de Bagdag, que se dedica a la compraventa de coches, fue atendido de quemaduras en el hospital Doce de Octubre. Después fue interrogado en la comisaría de Mediodía, cuyos agentes investigan el suceso, donde dijo que el incendio fue ocasionado por una estufa de gas. Fuentes de la Policía Municipal añadieron que Sadik comentó que dicha estufa fue golpeada por una pelota, informa Efe.

María del Amo, una vecina con la que María Francisca solía sincerarse, manifestó ayer que ésta era acusada frecuentemente por su marido de serle infiel, cosa que todo el vecindario descarta por completo. "Una vez dijo que la había visto con unos hombres, y el niño le replicó que eso era mentira porque habían estado los dos solos en el parque", señala la misma vecina.

Hace un año, otro incendio

Hace poco más de un año, en la misma vivienda se produjo otro incendio, aunque no llegó a tener consecuencias tan graves. Los vecinos recuerdan que Sadik alegó que el siniestro había sido provocado por su hijo al volcar una estufa que prendió fuego a las ropas de la cama.

Numerosas vecinas coinciden en que la joven había iniciado los trámites de separación matrimonial, debido a las "palizas" que, presuntamente, le propinaba su esposo. Como consecuencia de estas desavenencias, María Francisca se había ido varias veces a casa de su padre, José, que es "un jefe de los bomberos", según los inquilinos de la finca.

Sadik y María Francisca, que estaba buscando trabajo, se casaron el 23 de mayo de 1989, cuando su hijo ya contaba más de tres años de edad. La pareja tenía alquilada desde hace más de cinco años la vivienda de la calle de la Batalla del Salado, oscura y diminuta como una caja de cerillas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de mayo de 1991

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