Una república islámica

Las informaciones fragmentarias que llegan desde el sur de Irak atribuyen gran parte de la responsabilidad en las revueltas a la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica en Irak. Esta hasta ahora casi desconocida coalición opositora tiene su base en Irán y Iucha por establecer el mismo modelo político al otro lado del Chat el Arab.La Asamblea se creó bajo la protección de Teherán en 1983, en pleno auge de la guerra irano-iraquí, con el fin de, intentar atraerse a la mayoría shií y provocar así la derrota de Bagdad. El grupo ha actuado de paraguas para los dirigentes de las diversas facciones de rigoristas musulmanes pro-iraníes, los partidarios de implantar una república islámica en Irak.
De todas formas, la Asamblea, que forma parte de la coordinadora de 17 partidos de oposición que se formó en Damasco, se ha declarado dispuesta a aceptar la voluntad de la mayoría a la caída de Sadam Husein. Entre todos sus miembros destacan sobre todo tres por su número de seguidores, Mohamed Baker Hakim, Mohamed Mehdi al Kasefi y Mohamed Taqui Mudarresi.
Hakim, de 52 años, no sólo encabeza una facción, sino que también preside la Asamblea. Discípulo del fallecido ayatolá Jomeini, a quien conoció durante su exilio en Nayaf en los años setenta. De ahí que tras la ascensión de éste al poder y el estallido de la guerra se Viera obligado a abandonar Irak.
Kasefi representa en la Asamblea al partido Dawa, responsable de diversos atentados antliraquíes y un núcleo de cuyos partidarios se exiliaron en Líbano. En cuanto a Mudarresi, es el líder de la Organización de Acción Islámica, que asegura disponer de 12.000 hombres armados.


























































