Calma relativa
Las bolsas han dejado pasar el día previo al final del plazo concedido a Irak para abandonar Kuwait en medio de una inactividad total y tratando de restarle tensión a una situación que están muy lejos de controlar. El temor a tomar posiciones continúa siendo la tónica en el comportamiento inversor, máxime cuando sólo pueden tomarse al alza y la Sociedad de Bolsas adopta medidas para que las cotizaciones del mercado continuo puedan registrar oscilaciones de hasta un 20%. Todo indica que las cosas, con ser ya bastante malas de por sí, pueden empeorar en cualquier momento, y no hay inversor que ignore este punto.La apertura del mercado situó el índice muy cerca del 212%, aunque al constatarse la escasa presión de las ventas todo fue tranquilizándose y las cotizaciones se recuperaron. La apertura de Wall Street, con ligeras subidas, permitió un pequeño exceso a cargo de los más optimistas -que parecen ser inversores institucionales-, con lo que el índice madrileño terminó la sesión con un pequeño avance cargado de promesas en el supuesto de que las cosas no vayan a peor.
Como dato anecdótico queda la aplicación de más de 500.000 títulos del Bilbao Vizcaya a cargo de BBV Interactivos de Bilbao a última hora de la tarde.


























































