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La 'casa común' de Europa

El Centro Pompidou ofrece hasta febrero en directo los programas de 60 cadenas

El parisiense Centro Georges Pompidou ha instalado en su sótano la casa común europea, o al menos el salón-comedor comun europeo. Se trata de un pequeño anfiteatro dominado por una monumental pantalla de televisión. Allí, varios cientos de personas pueden asistir a la proyección ininterrumpida en versiones originales de programas realizados por unas 60 cadenas de televisión del Viejo Continente. Es sólo el aperitivo de un singular foro que con el nombre Tele-visiones de Europa permanecerá abierto hasta el próximo febrero.

Tele-visiones de Europa es una babel de imágenes y palabras, o, como dicen sus organizadores, "el más completo inventario destinado al gran público de lo que se está viendo en la actualidad en las pequeñas pantallas europeas". A través de una selección de 200 programas y del autorretrato de unas 60 cadenas públicas y privadas de televisión del Viejo Continente, la exposición del Pompidou permite a los visitantes un ejercicio de zapping difícil de digerir. Al lado de esta sobredosis televisiva, lo que puede obtenerse en la propia casa gracias a los cables y los satélites es una nadería.Además del mencionado salón-comedor común europeo, el sótano de la catedral parisiense del arte moderno incluye 16 gigantescos mandos a distancia que presentan los autorretratos de las 60 cadenas europeas participantes en este foro audiovisual, entre ellas las españolas TVE, Telemadrid, TV-3, Canal Sur, Canal 9, Canal +, Antena 3 y Tele 5. En medio de estos mandos a distancia, cinco grandes muñecos -representando a un reportero, un levantador de pesas, un vaquero, un rockero y un niño- emiten continuamente desde sus cabezas-pantallas lo mejor de lo que se está dando en Europa en materia, respectivamente, de información, deportes, ficción, música y programas infantiles. Todo en directo. El ministro de Cultura francés, Jack Lang, uno de los patrocinadores de esta muestra, afirma, y con razón, que enfrentarse al panorama televisivo europeo da vértigo. En la actualidad existen más de 120 cadenas en la treintena de países europeos, y cada una de ellas difunde unas 5.000 horas de programación anuales. Unos 300 millones de ciudadanos del Viejo Continente pasan diariamente más de tres horas delante de las pequeñas pantallas. Los avances tecnológicos y la voluntad de la mayoría de los Gobiernos han introducido ya a los europeos en la perspectiva de la televisión sin fronteras Pero, como dice Jack Lang existe el riesgo de que "la Europa de la televisión conduzca a lo peor en nombre de lo mejor".

Curiosidad

Lo peor, según el ministro francés, sería que la apertura de la fronteras se traduzca por "la uniformidad" y "el reino de una televisión vulgar basada en la cantidad de audiencia como único principio de elección de programas y la cantidad de empresas en el mercado como único indicador del pluralismo". Pero lo peor, afirma Lang, "no es seguro". El ministro francés cree que la promoción de la calidad televisiva pasa ante todo por "un esfuerzo de curiosidad". Que los europeos conozcan las televisiones de sus vecinos es lo que pretende el foro del Centro Georges Pompidou.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de diciembre de 1990