Deporte y nazismo
Cuando tanto se está hablando de violencia en el deporte, y especialmente en el fútbol, sorprende la no denuncia de la proliferación en los campos de fútbol españoles de banderas, emblemas y tipograrias de la más clara significación nazi, enarboladas con descaro y regocijo por los diversos grupos de fanáticos que pueblan los estadios: Ultrasur, Brigadas Blanquiazules, Frente Atlético y un demasiado largo etcétera, a los que se han añadido en la presente temporada los Boixos Nois, o al menos alguien de entre ellos, coincidiendo con su reinserción, auspiciada y bendecida por la directiva del FC Barcelona, con el inefable Joan Gaspart al frente, a quien se le ha olvidado recomendarles el no uso de distintivos que nada tienen que ver con el deporte, a no ser que se consideren como tal las cámaras de gas.Es hora ya de que tanto los dirigentes de los clubes como las diferentes aficiones, alertados por los medios de comunicación, pongan fin a una situación que irrita y duele a todos los que amamos el deporte y repudiamos el odio y la violencia.-


























































