Demasiado discreto
La ausencia de malas noticias continúa ponderando al alza en los mercados de valores, aunque el volumen negociado indica que la mayoría de los inversores prefiere, esperar una consolidación de precios más prolongada. El dinero es el convidado de piedra de estas sesiones en las que los asistentes se conforman con observar la evolución de los precios y sólo en circunstancias muy puntuales se deciden a intervenir.En esta sesión se esperaba alguna reacción positiva por parte de los presuntos compradores ante el final al alza de la jornada anterior en Wall Street, sin que el anuncio oficial de que la política restrictiva sobre el crédito va a llegar a su fin muy pronto consiguiera variar el fondo del mercado, tal vez porque el descenso de los tipos de interés continúa estando muy lejano.
No obstante, la posibilidad de que cualquier noticia haga variar el delicado equilibrio existente en la actualidad entre compras y ventas mantiene la desconfianza de los inversores en un nivel muy alto, pero no ha impedido un empujón de última hora patrocinado por los valores financieros que hizo subir el índice con más fuerza de la que en realidad tiene la bolsa, ya que mientras que los grupos industriales apenas se movieron, el sector bancario multiplicó por seis el avance conseguido en la sesión matinal.


























































