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Tour 90

Breukink: "Hay que ser prudente hasta París"

El holandés Erik Breukink, tercero en la general a 6.55 minutos del líder, es el nuevo hombre fuerte del Tour, aunque ni él mismo está convencido de poder ganarlo. Como en la etapa de L'Alpe d'Huez, ha ido de menos a más tras permanecer a la sombra de su compañero de equipo Raúl Alcalá. En cuanto ha podido tras el desfallecimiento del mexicano, el corredor holandés ha demostrado su clase. Su asignatura pendiente, sin embargo, es confirmar su categoría hasta el final. Por ahora sólo ha sido un aspirante y su carrera muy irregular, con días buenos y malos, como él mismo reconoce. Breukink tiene muy clara la táctica: "Hay que ser prudente hasta París"."El calor ha hecho su aparición y yo me siento mucho mejor". Pese a su origen, este corredor potente, de 26 años, prefiere correr con sol y también se ha quejado de tanta lluvia en los primeros días. Está en su momento, pero enseguida pone nubes en su horizonte: "Me he sentido muy bien, tanto el día de L'Alpe d'Huez, como en la contrarreloj. Había terminado cuarto en esta etapa en 1988 y esta vez pensaba acabar entre los tres primeros... Pero bueno, en el Tour cada día cuenta y hay que dar el máximo, porque nadie está libre de fallar. Mire lo que le ha pasado a Alcalá. Por ello hay que ser prudente en lo que queda. El año pasado perdí mucho tiempo en los Pirineos, pero esta vez no me asusta tanto".

Comedido

Breukink es comedido en sus aspiraciones: "Estoy feliz de encontrarme ya entre los cinco primeros, pero tal como están las cosas voy a intentar ganar. Lemond y Delgado ya lo han hecho una vez y yo debo probar que soy capaz de lo mismo. Desde luego, el Tour es mi principal objetivo este año, porque en temporadas anteriores preparaba sobre todo el Giro y llegaba cansado aquí".

El PDM no corrió la ronda italiana y sí la Vuelta a Suiza, en la que Breukink ganó la quinta etapa. En Italia sólo venció este año en la octava etapa de la Tirreno-Adriático, a principio de temporada. Un signo claro de su irregularidad lo da el palmarés de años anteriores, con brillos y decepciones.

En 1989 ganó el prólogo del Tour, pero abandonó en la 132 etapa, pese a que venía con el cartel de cuarto clasificado en el Giro. A final de temporada se impuso en la escalada a Montjuïc. En 1988 fue segundo en el Giro y 12º en el Tour, ganando la clasificación de los jóvenes. Su primer año grande, el segundo como profesional, fue 1987, en el que ganó una etapa del Tour y fue tercero del Giro, con lo que se convirtió en el primer holandés que subía al podio italiano.

Peter Post, director del Panasonic, prescindió de Breukink al final de 1989, fundamentalmente por su fracaso en los Pirineos: "Me decepcionó. No es que estuviera enfermo, simplemente no pudo seguir el ritmo de la carrera. Ahora está bien, pero debe demostrar que no vuelve a tener agujeros negros". Breukink volvió al PDM este año, en el que ya Alcalá ha mostrado otro agujero negro. El holandés ve así los próximos días de la carrera: "Después de los minutos perdidos por Pensec, Lemond tiene el campo libre y debe atacar porque no tiene más objetivo que la victoria. Delgado, lo mismo. Son los dos hombres peligrosos. Nuestra táctica consistirá en controlar lo más posible la carrera. Con el apoyo de Alcalá, de Kelly y de Ampler puedo mantener mi posición. Mi temor es que Chiappucci se aproveche de los marcajes a Delgado y a Lemond".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de julio de 1990

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