La liberalización monetaria
italiana entró ayer en vigor tras ser aprobada el pasado 27 de abril. Ello supone que el Gobierno disminuye su poder sobre esa materia de cara a la formación del mercado único europeo. El nuevo decreto permite a los italianos abrir cuentas corrientes en el extranjero o en divisas de otro país en bancos italianos sin ningún límite.


























































