Parque en peligro
Érase una vez que se era, que a la partida de un rey de España, le dieron al buen pueblo de Madrid, para su uso y disfrute, el maravilloso parque de la Casa de Campo. Y era de ver a aquellas familias y grupos de amigos con qué deleite y pasión la distrutaban. Y qué gozoso aquel niño, con su padre, por aquellos prados, donde después instalaron la Feria del Campo, cuando aireaba y lanzaba al viento su cometa.Pero fue que, más tarde, alguien pensó que era mucho, demasiado, aquel parque para los madrileños, y levantó la veda. Y fue de sufrirse cómo, poco a poco, mucho a mucho, comenzaron a arrancarle bocados al parque.
Y hubo de sentirse cómo los madrileños soportaron y padecieron el expolio. Y es de temer que hoy, ahora, el despojo se magnifique y llegue a extremo tal que el parque sucumba, que apenas le quede sombra para el solaz de un niño.-


























































