Inactividad total
El descenso que ha registrado la actividad bursátil no ha impedido al sector bancario mantener su trayectoria alcista, aunque el valor que inició la reacción -el Banco Popular- fue objeto de una cuidada toma de beneficios. Las aplicaciones continúan siendo lo más destacable de un mercado en el que los sectores industriales se unen a los avances con demasiadas dificultades como para que la orientación alcista gane en credibilidad. La situación de las bolsas internacionales, en particular la de las dos directamente implicadas en el acuerdo del Grupo de los siete, permite, sin embargo, que estos mercados definan su propia trayectoria, ya que se muestran un tanto tranquilos a pesar del bajo nivel que ofrece la contratación.Las reservas con que algunos inversores acogen esta reacción alcista tienen parte de su fundamento en la inminente publicación del IPC de abril, sobre todo porque va a conocerse el dato inmediatamente antes de las fiestas. También el cruce de jornadas festivas entre las distintas bolsas españolas va a restar interés a la actividad a corto plazo, a menos que los precios al consumo traigan consigo alguna sorpresa agradable.
De momento hay que conformarse con esta subida, un tanto forzada, y apoyada en muy pocos valores, pero que ha conseguido alejar al índice de las zonas más conflictivas, y ha abierto algunas expectativas sobre lo que puede suceder en estos mercados si el dinero decide tomar posiciones y las bolsas internacionales dejan hacer.


























































