Crítica:Crítica
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'Con faldas y a lo loco'

22.35, TVE-2 (116 minutos).Con faldas y a lo loco, poliédrica maravilla, puede contemplarse -y gozarse al límite- desde cualquiera de sus ángulos como una parodia de las películas de gánsteres de los años treinta; como una comedia policiaca de persecuciones y huidas; como una divertida fábula del amor y sus caprichos; como otra fábula, ésta de todo punto malintencionada, sobre el sexo y su peligrosa pérdida de identidad al entablar contacto con el travestismo.

Tan rico catálogo de disfrutes se resume en una palabra: genial. Una comedia como la copa de un pino, de las mismas dimensiones de la que pudimos ver ayer, La fiera de mi niña. Monumentos del ingenio, el ritmo, la transparencia expositiva y la consistencia de unos intérpretes (Tony Curtis, Jack Lemmon y Marilyn Monroe, en primer término; Joe E. Brown, George Raft, Pat O'Brien, entre otros, en segundo) realmente soberbios. La batuta frenética de Billy Wilder -autor, con su entonces ya inseparable I. A. L. Diamond de un guión modélico- impone la cadencia exacta al producto. Él, parafraseando la antológica frase final de Brown, sí es perfecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de febrero de 1990.