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Aznar suprimirá todas las vicepresidencias del Partido Popular en el congreso del 31 de marzo

José María Aznar lanzará una ofensiva en los próximos meses; para ocupar el espacio político de centro y, por tanto, disputará a Adolfo Suárez parte del electorado que ahora respalda al Centro Democrático y Social (CDS), según ha manifestado a este diario. Esa ofensiva comenzará en el congreso nacional del Partido Popular convocado para finales de marzo. En ese congreso, Aznar aprovechará para reestructurar, simplificar y reducir el aparato dirigente del PP. El sucesor de Fraga da por concluida la política de nombramientos seguida por éste para contentar a personalidades relevantes.

En consecuencia, suprimirá todas las vicepresidencias nacionales, que ahora ocupan los barones del partido Isabel Tocino, Marcelino Oreja, Javier Rupérez, Félix Pastor, José Antonio Segurado, Miguel Herrero, Abel Matutes y él mismo.El nuevo líder del PP está convencido de que Suárez va a continuar el declive iniciado en las últimas elecciones al Parlamento Europeo y confirmado pese a la recuperación parcial, en los comicios legislativos del 29 de octubre del año pasado. Tanto Aznar como otros dirigentes del Partido Popular están persuadidos de que el CDS va a reconducir su estrategia e iniciar una aproximación al PSOE que acabarán capitalizando los socialistas.

Desde ese punto de vista, Aznar tiene el propósito de dedicar la actual legislatura a obtener credibilidad como alternativa de Gobierno apoyándose en un discurso político centrista. En el terreno electoral, la estrategia popular está orientada a conseguir que las elecciones municipales y autonómicas supongan para el PP un "salto hacia el poder". Los próximos comicios autonómicos en Andalucía y Euskadi son afrontados, en ese contexto, por el PP como hitos de transcendencia más modesta para las aspiraciones del partido.

José María Aznar tiene previsto acudir a reuniones de trabajo en Andalucía al menos dos veces al mes y en Euskadi una vez cada 30 días, hasta la celebración de las elecciones autonómicas. El equipo dirigente del PP reconoce que apenas tiene implantación en las zonas rurales andaluzas aunque dispone de un apoyo "aceptable" en las zonas urbanas y considera una ineludible necesidad suplir el trabajo organizativo que no se ha llevado hasta ahora. Para impulsar esa labor, la ejecutiva nacional del PP ha decidido crear un comité electoral que no sólo sirva para los comicios del próximo verano sino que continúe funcionando en Andalucía hasta las elecciones municipales del año que viene.

El análisis de los máximos dirigentes del PP respecto a la apertura social y electoral del partido, especialmente en Andalucía, está relacionada tanto con la enorme ventaja que el PSOE le saca al Partido Popular en las elecciones, y que los populares deben acortan si quieren desestabilizar una pieza clave del poder socialista, como con el funcionamiento interno de su propio partido en las provincias.

"Hasta ahora muchos dirigentes provinciales argüían su capacidad de ganar congresos dentro del partido para lograr en Madrid su reconocimiento corno presidentes o secretarios provinciales o autonómicos. En adelante, lo que tendrán que demostrar es la capacidad de presentar candidaturas electorales del partido en el mayor número de localidades y, por tanto, de sumar votos contra los socialistas", explicó ayer uno de los actuales responsables de la organización del PP. Estos criterios serán aplicados en los congresos provinciales inminentes.

Simplificar el aparato

El congreso nacional del PP, que se celebrará en Sevilla el 31 de marzo y 1 de abril, aprobará casi con toda seguridad una simplicación del aparato dirigente del partido. A diferencia de lo que ocurra ahora, los portavoces populares en las comisiones del Congreso de los Diputados serán los responsables de las comisiones sectoriales. Además de suprimir las siete vicepresidencias nacionales, el comité ejecutivo quedará reducido numéricamente. Su composición definitiva está todavía pendiente de negociación.Manuel Fraga ocupará el puesto de presidente fundador, lo que en la práctica supone concederle la representación del partido en entrevistas con jefes de Estado o de Gobierno extranjeros y en actos institucionales a los que decida acudir. Francisco Alvarez Cascos será propuesto por Aznar para la reelección como secretario general del PP, flanqueado por dos vicesecretarios, Juan José Lucas, encargado de la organización, y Arturo Moreno, responsable del área electoral. Aznar simultaneará, al menos durante varios meses, la presidencia nacional del PP y la del partido en Castilla y León.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de febrero de 1990

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