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Ritmo inusual

Esteban Casaux, coronel jefe la base aérea de Zaragoza, admite una "frecuencia inusual" de incidentes aéreos en esta región con cazas, aunque minimiza su gravedad y cantidad. UGT de controladores aéreos discrepa y da el siguiente inventario de los pasados septiembre y octubre.

El 8 de de septiembre, "un Hércules C-130 militar español fue interceptado por cazas USAF". "Esta formación interfirió al C-130 hasta 12 millas al sur del campo, en diferentes posiciones y siempre a una distancia no superior a una milla". El 11 de septiembre, "una formación de cazas USAF cruzó perpendicularmente la trayectoria de un Hércules C-130 chileno a menos de tres millas y a su misma altitud". El 12 de septiembre, "el vuelo AYC-435 se cruzó tres veces en el despegue con un caza USAF".

Cazas orbitando

El 15 de septiembre, "un DC-9 se cruza con cazas a su mismo nivel y debe maniobrar para evitarlos". El 18 septiembre, "cuatro F-111 USAF interceptan a un MD-83 de las Líneas Aéreas Canarias, con 140 pasajeros". Ese mismo día, "una formación de cazas USAF interceptan un T-9 militar español", ante el que estuvieron "orbitando". También esa jornada, el vuelo civil AYC-436 es obligado a "eféctuar una brusca maniobra de motor y al aire para dar preferencia de aterrizaje a un F-111 USAF por una emergencia que se reveló inexistente".

El 2 de octubre, "el Tucan 09 es interceptado por una formación USAF" en dos ocasiones y altitudes. Ese día, el "charter UNA 1809 se cruzó a menos de tres millas con una formación USAF". El cuatro de octubre, "el vuelo AJE-1332 se cruzó, a su misma altitud, con una formación de A-10 USAF y hubo de maniobrar para evitarlos". Ese mismo día, "la formación Bass 1 (EE UU) procedió a interceptar el vuelo Azor". El 12 de octubre, "un DC-9 de Aviaco fue interceptado por cazas de USAF, al que acompañaron cuatro millas".

El 17 de octubre, un B-737 procedente de Hamburgo de la Viva, cuando se encontraba a cuatro millas a de la única pista en servicio, fue avisado de la presencia de dos cazas A-10 USAF situados delante", por lo que abortó el aterrizaje y al remontar vuelo "se encontró a corta distancia e igual altitud con uno de los A10, por lo cual debió realizar brusco viraje, internándose a 2.000 pies en el campo de maniobras de San Gregorio cuando se efectuaban ejercicios de tiro real hasta una altitud de 29.000 pies".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de noviembre de 1989