Neblinas matinales

La bolsa madrileña vivió ayer una nueva jornada de neblinas que impidieron una visión del mercado lo suficientemente clara como para tomar decisiones. Continuaron los goteos a la baja en la mayor parte de los sectores. Tan sólo el grupo constructor atrajo dinero y se apuntó un ligero-avance. Sin llegar a convertirse en precipitaciones de entidad, los recortes fueron suficientes como para situar el índice general en el umbral del 324, una cifra que para unos es la linde de la recuperación y para otros, la barrera de la preocupación.La inversión procedente del exterior ha desaparecido prácticamente del parqué, lo que aumenta la sensación de atonía que vive un mercado en el que el volumen de negocio se ha contraído. En este contexto, por otra parte esperado por muchos de los operadores en un mes electoral, tan sólo merece la pena destacar la aplicación de un millón de títulos de Hidrola registrada el martes. La operación, con destino final en Londres, responde a un acuerdo firmado en mayo entre la eléctrica y el Swiss Bank Corp. La mejora registrada en los mercados internacionales y las expectativas acerca de los tipos de interés no han influido en el mercado, lo que demuestra que la bolsa vive su propia realidad, a la espera de acontecimientos para reaccionar. El IPC del mes de septiembre, las elecciones generales e incluso la posibilidad de un invierno caliente en lo social, son los elementos, a favor y en contra del mercado, manejados por los habituales en el parqué. Al cierre, ni el dinero ni el papel mostraban posiciones claras.


























































