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Empleados del hospital La Fe denuncian que cae orín en una cocina

Trabajadores de la cocina del pabellón de rehabilitación del hospital La Fe, de Valencia, denunciaron ayer la existencia de goteras por las que caen los orines procedentes de los retretes, situados en la planta superior. Los empleados aseguran también que la grasa acumulada en los fogones constituye un serio peligro de incendio.Los empleados de este hospital, dependiente del Servei Valencia de Salut (SVS), recogen con cubos los orines, en una maniobra que realizan desde hace varios meses, justo el tiempo que vienen denunciando esta anómala situación a los responsables del centro. Representantes de la sección sindical de CC OO en el hospital aseguraron ayer que han comunicado en numerosas ocasiones el estado en el que se encuentra la cocina pero que, hasta el momento, no han recibido ninguna respuesta.

Los empleados de esta dependencia se protegen con bolsas de plástico mientras preparan las bandejas en la que se sirve la: comida a los enfermos porque "el goteo de grasa es constante". Toda la parte superior de los fogones está cubierta con plástico por la misma razón. La cantidad de grasa existente se aprecia desde cualquier lugar de la cocina, ya que su peso hace que se formen numerosas bolsas. Hace seis años, la grasa origino un incendio en la misma cocina. Aunque ninguna persona resultó afectada, el fuego alcanzó grandes dimensiones. "Eso puede ocurrir en cualquier momento", comenta un cocinero", "y entonces, ya veremos qué ocurre".

Huevos podridos

"No podemos limpiar a fondo", cuenta una de las trabajadoras, «porque no somos suficientes personas para atender la cocina". En verano, el número de empleados en esta dependencia se reduce a siete, que atienden a cerca de 300 enfermos. "Procuramos", añade, "mantener la misma higiene, pero si no arreglan las instalaciones, esto es un nido de mierda".Una mujer, tras identificarse como la jefa del servicio de hostelería, declinó realizar cualquier declaración sobre la denuncia, así como revelar su identidad. En la tarde de ayer no fue posible localizar a ningún miembro de la dirección del centro. Una portavoz de CC OO aseguró que uno de los cocineros detectó días atrás una partida de huevos podridos y que es frecuente hallar carne o pescado en malas condiciones. Afirmó, no obstante, "que la comida que se compra es de primera calidad".

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