Una fuga bien acogida

La huida de Petrovic no ha sido mal acogida en la plantilla. Más bien, todo lo contrario. Si su primera temporada en el Real Madrid dejó algunas secuelas en el equipo, que jugó interiormente desestabilizado todo el tramo final de la pasada Liga, su actitud actual contribuyó a enfriar aún más las relaciones. En los primeros entrenamientos el comportamiento de Petrovic resultó poco entusiasta, lo que molestó aún más al resto de jugadores. 'Petrovic pasa en los entrenamientos. Lo mejor es que se vaya de una vez", llegó a comentar un jugador. Ni siquiera quienes mantuvieron mejor relación con él el pasado año defendían su actual postura: "Petrovic está engañando al club. Se ha pasado de la raya demasiadas veces", comentó otro. Petrovic sólo llegó a congeniar con el americano John Rogers y con el español Quique Villalobos.


























































