Achille Dati,
un joven italiano de 29 años, ha visto cómo todo el montaje que había organizado en tomo a su vida se ha desmoronado en un momento, y todo por culpa de su afición a las motos. Achille fue detenido en una carretera de Nápoles por conducir una moto a una velocidad excesiva. Cuando todo parecía que iba a concluir en una multa más, al agente de Tráfico le extraffló que en los documentos personales del conductor apareciera la palabra ciego, cuando Dati veía perfectamente. Hechas las averiguaciones, se descubrió que Achille Dati era oficialmente ciego, razón por la que le habían dado un trabajo de telefonista en el hospital de Torre Annunziata. Dati explicó que se encontraba sin trabajo y se enteró de que existía una vacante para una persona ciega en dicho hospital. Un certificado médico falso, un cursillo para aprender a manejar la centralita telefónica con el método Braille, otro para saber moverse como un auténtico ciego y unas gafas oscuras hicieron el resto. Ahora, su pasión por las motos le ha traicionado.


























































