Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TENIS ROLAND GARROS

¿Por qué no puedo o ganar a Steffi?"

, Arantxa Sánchez Vicario es una joven optimista y dicharachera. Contesta a todas las preguntas con largas frases, aunque sólo se le haya pedido un sí o un no, y ve la vida de color de rosa. Por eso no es extraño que todo en ella fuese ayer optimismo: "¿Por qué no puedo ganar a Steffi Graff? Hay que pensar en lo positivo. Si lo haces, sales a la pista pensando en que puedes ganar. Si sólo piensas en lo negativo, como hacen muchas otras jugadoras antes de enfrentarse a Steffi, es imposible jugar bien. Sé que será difícil, que debo presionarla mucho, porque, si me limito a colocar la bola en la pista, ganará fácilmente".

Y Arantxa siguió con su discurso: "Confío mucho en mi juego. No tengo nada que perder porque me enfrento a la número uno del mundo. Hay que correr en todas las bolas, crearle problemas. La semifinal contra Mónica Seles me ha enseñado que Steffi no puede golpear tan fuerte con su derecha si la obligas a correr en todos los puntos. Pero, realmente, todavía no he pensado en la final. A partir de ahora voy a concentrarme en lo que debo hacer".

"Estoy enormemente feliz", dijo después, "porque Roland Garros es mi torneo favorito y siempre soñé con llegar a la final. Soy la primera española que lo consigue, lo sé, y estoy muy contenta por la gente que me apoya en España". En París están sus padres -"me gusta su compañía, me dan mucho apoyo y no me siento tan sola"-, pero no sus hermanos Emilio y Javier: "Hablo con ellos por teléfono y me desean suerte para mis partidos. Creo que verán la final por televisión, en Barcelona, pero no me dan consejos, porque yo ya sé cómo debo jugar". "Gane o pierda el sábado", añadió la pequeña de los Sánchez Vicario, "celebraré mi éxito con mis padres y mi entrenador, el chileno Juan Núhez. Pero preferiría ganar para que la fiesta fuese todavía mayor.

Una de las cualidades de Arantxa, poco habituales en los tenistas españoles, es su capacidad de lucha y de concentración. Arantxa no se siente jamás superada por los acontecimientos: "No he sentido ninguna responsabilidad en la pista", dijo; "me sentía normal, sin ninguna presión". Y, cuando alguien le dijo que mucha gente consideraba la semifinal Seles-Graf como una final anticipada, Arantxa contestó: "Me da igual lo que diga la gente. Yo estoy en la final y Seles no". "Tengo mucha confianza en mí misma", finalizó; "este año he jugado ocho torneos en tierra batida y en todos, como mínimo, he llegado a las semifinales. Voy a estar en una final de Roland Garros y lucharé por no dejar escapar la oportunidad que se me presenta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de junio de 1989