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Fittipaldi vuelve a la cumbre

Un doble campeón mundial de fórmula 1, ganador en Indianápolis

"He vivido grandes momentos en mi profesión, pero ninguno como éste. Tras ganar la máxima carrera de este planeta me va a costar mucho tiempo volver a tener los pies en la tierra". Emerson Fittipaldi, sin duda el piloto de automóviles más famoso de las últimas décadas, doble campeón y subcampeón mundial de fórmula 1, tocó su cielo particular el pasado domingo al ganar las 500 millas de Indianápolis. Brasil, con Fittipaldi, Nelson Piquet o Ayrton Senna, es siempre un nido de estrellas.

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Emerson Fittipaldi ha vuelto a la actualidad a los 42 años, cuando pocos conocían que tras su retirada en 1981 se había acabado integrando en la Fórmula Indy, equivalente norte americano a la Fórmula 1. Su primera etapa triunfal había terminado. Los nuevos vientos del circo soplaban ya para él demasiado fuertes. El 30 de enero de 1981 convocó una conferencia de prensa para decir que se retiraba: "Muchos de mis amigos han muerto en los circuitos y ha llegado la hora de pensar en los riesgos que entraña la Fórmula 1".Difícilmente se podía imaginar entonces, ni siquiera él mismo, que su vuelta a la cumbre iba a ser en Indianápolis, superando, además, el récord de la vuelta más rápida, a unos increíbles 356,251 kilómetros por hora, y también el de premios, más de un millón de dólares (1.001.604, unos 125 millones de pesetas).Ahora, a diferencia de la Fórmula 1, nadie, ni tampoco él mismo, piensa en la retirada. Pese a la mayor velocidad e incluso los accidente!, los circuitos como Indianápolis, con rectas y curvas iguales, resultan menos peligrosos que la Fórmula 1. Fittipaldi, que reparte su tiempo con su mujer y sus cuatro hijos entre sus casas de Sao Paulo y Miami, es uno más de los ilustres veteranos que adornan los espectaculares circuitos norteamericanos: A. J. Foyt (54 años) o Mario Andretti (otro ex de la F-1) y Al Unser, senior, que corren junto a sus hijos John Andretti y Al Unser, junior.Precisamente este último fue el que luchó con Fittipaldi en los momentos decisivos de las 500 Millas. Emerson fue primero en 158 de las 200 vueltas del circuito ovalado, pero se encontró con él a falta de dos. Unser junior intentaba resistirle cuando ambos doblaban a tres rezagados y el Chevrolet del brasileño tocó con su rueda delantera la trasera del Lola de su rival. Nadie habló de culpabilidades porque en Indianápolis es moneda habitual. Al mismo Fittipaldi, por ejemplo, le tocó la peor parte el año anterior en Meadowlands, durante otra prueba del circuito Indy.

Un brasileño -de esa nacionalidad tenía que ser- rompía la hegemonía de los pilotos americanos, que sólo habían cedido en 1965 y 1966 a los ya fallecidos británicos Jim Clark y Graham Hill. O rei do carro ha vuelto por donde solía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de junio de 1989