TRAGEDIA EN EL FÚTBOL BRITÁNICO

Un médico denuncia el lamentable estado de las instalaciones sanitarias del estadio

G. T., El doctor Glen Phillips, que habla acudido al encuentro en compañía de unos amigos, más simpatizantes del Liverpool que del Nottingham Forest, relató ayer, a primera hora de la noche, a la cadena de radio BBC cómo vivió la tragedia M estadio Hillsborough, primero como espectador y posteriormente como médico, pues saltó inmediatamente al césped para prestar asistencia a los heridos. El doctor Phillips pudo comprobar personalmente el lamentable estado en que se encontraban las instalaciones y utensilios sanitarios del recinto. Phillips calificó su estado de "vergonzoso y lamentable" para un encuentro de tanta relevancia.

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Un paso atrás

Phillips se encontraba presenciando los primeros minutos del encuentro en la tribuna norte, la reservada para seguidores del equipo rojo. Y fue allí pudo comprobar cómo miembros de la policía ayudaban a entrar a más seguidores del Liverpool empujándolos hacia el centro de la tribuna."He visto con mis propios como la policía empujaba con insistencia a la gente, para que se metiera a presión en nuestra grada que estaba ya totalmente abarrotada", señaló el médico. "Todo eso sucedía cuando, curiosamente, los sectores colindantes estaban bastante vacíos; bueno, si no vacíos, sí tenían suficiente espacio para albergar a algunos de esos aficionados".

"Nosotros tuvimos la suerte de poder saltar una valla y alcanzar ese sector vacío. Fue desde ahí, precisamente, desde donde pude presenciar la avalancha que se producía en la tribuna que acababamos de abandonar".

Duras críticas

Un grupo de espectadores ayudó al doctor Phillips a saltar la valla que le separaba del terreno de juego donde, junto a aficionados que se habían cobijado del alud, empezaron a estirarse seguidores heridos o víctimas del susto. Amigos y compañeros de algunos heridos llegaron incluso a arrancar los anuncios que rodeaban el terreno de juego para utilizarlos como improvisadas camillas y con ellos trasladaban a los heridos al centro del terreno o a las afueras donde, al igual que sucedió en el estadio Heysel de Bruselas, aquel trágico 29 de mayo de 1985, se agolpaban ambulancias, taxis y coches policiales que eran utilizados para trasladar a los heridos más graves a los centros asistenciales.

El doctor Phillips fue muy crítico con las instalaciones sanitarias del estadio casi inexistentes, según su opinión. "Durante diez minutos", relató el médico a la BBC, "intenté realizar el boca a boca a un aficionado que, según creí en un principio, estaba ya clínicamente muerto. Estaba ya a punto de rendirme, cuando, de pronto, noté que su corazón volvía a funcionar. No sé cómo estará en estos momentos, pues en el estadio no había el aparato que necesitaba entonces para asegurar su recuperación".

"Me parece una verguenza", comentó el doctor, "que las instalaciones que deben acoger un partido de tanta importancia y que ha movilizado a tanta gente -hecho que debían de haber previsto los organizadores y las autoridades- no tengan los equipos de emergencia imprescindibles. A continuación, por ejemplo, me trajeron una botella de oxígeno pero, al intentar utilizarla, comprobé que estaba vacía".

El estadio Hillsborough de Sheffield tiene, en efecto, unas precarias instalaciones sanitarias y es, sin duda, uno de los menos preparados de la Primera División inglesa. Pertenece al Sheffield Wednesday, equipo preparado por Ron Atkinson, ex entrenador del Atlético de Madrid. La Regada de Atkinson parece haber recuperado ligeramente al conjunto de Sheffield, que se debate en posiciones de descenso. El estadio, que habitualmente recibe a 18.000 seguidores, se ha visto lógicamente desbordado por la presencia de más de 50.000 espectadores. Las instalaciones estaban también desentrenadas para albergar un encuentro de ese nivel y expectación.

El problema planteado en el viejo campo de Sheffield, en cualquier caso, es extrapolable a otros del Reino Unido.

Entraron 2.000

"Era una locura completa. Había 2.000 personas en el exterior intentando entrar, la mayor parte sin localidad. No sé si forzaron las puertas o se las abrieron personal del campo o la policía", declaró un hincha del Liverpool, que denunció también la causa del desastre.

El entrenador del Liverpool, su ex jugador Kenny Dalglish, que también vivió la tragedia de Heysel, dijo: "El fútbol no tiene importancia cuando se produce algo así".

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