Petición de cuatro años para un ingeniero por la muerte de 2 obreros
El fiscal solicitó ayer cuatro años y dos meses de prisión, y una indemnización de 20 millones al ingeniero Enrique Clos Villalonga, acusado de un delito de imprudencia temeraria al morir electrocutados dos operarios que procedían a la iluminación de una Viladecans (Barcelona).
El 27 de junio del año 1980, Antonio Corral Peláez y José Moreno Montijano, trabajadores de la empresa Servicios Especiales Lindo Vista, fallecieron de una descarga eléctrica al tocar un cable de alta tensión la farola que instalaban. Otro operario, Alejandro Pérez Hoyo, resultó con quemaduras de tercer grado de las que tardó 113 días en curarse.
En el juicio que se celebró ayer en la Audiencia de Barcelona, el fiscal consideró que Enrique Clos, ingeniero municipal, era culpable de un delito de imprudencia temeraria al no incluir en los planos entregados a los operarios la existencia del cable de alta tensión. El fiscal subió la petición inicial de indemnización de cinco a 10 millones de pesetas para los herederos de cada uno de los operarios fallecidos al transcurrir nueve años desde los hechos. Los abogados de la acusación privada solicitan la misma pena e indemnizaciones de 15 y 17 millones de pesetas.


























































