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Crítica:CINE EN T. V. E.
Crítica

Inútiles temblores

Hacemos un salto de 10 años largos, de 55 días en Pekín a Terremoto, y nos plantamos, en 1974, ante una Ava Gardner madura, por no decir vieja, aunque tiene la osadía de hacerse la hija de Lorne Greene, actor de su misma quinta, tan sólo un lustro mayor. Y hacer de Charlton Heston un héroe tan atormentado como Hamlet, debatiéndose entre su amor hacia ella y el que siente por una joven, bellísima, prealanrudolphiana Genevieve Bujold.Todos estos personajes y problemas, y aún más, amueblan inútilmente una superproducción señera del cine de catástrofes de los años setenta, que además lanzó a la palestra el efímero procedimiento del sensurround, ruido y vibraciones que, por supuesto, jamás tuvo nada que ver con el arte. Algunos efectos especiales son notables pero las maquetas de Los Ángeles cantan y la película acaba por naufragar: Terremoto es un maremoto.

Coincidiendo con el estreno en las pantallas grandes de El arpa birmana, de 1986, aparece en las pequeñas El arpa birmana, de 1956. Se trata de un bellísimo canto pacifista expresado desde las tripas más putrefactas de la guerra. La locura, la selva, el arpa y sus sones y un loro se constituyen en elementos simbólicos de un discurso acaso excesivamente pretencioso, pero de inusitada fuerza poética.

Terremoto se emite a las 22.25. El arpa birmana, a las 2.00. Las dos por TVE-1.

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