El Osasuna-Madrid, suspendido en el minuto 43

S. SEGUROLA ENVIADO ESPECIAL, El partido Osasuna-Real Madrid fue suspendido ayer, en el minuto 43 de la primera parte, por el colegiado Socorro González tras los reiterados lanzamientos de objetos y petardos contra el guardameta del Real Madrid, Francisco Buyo, según quedaba reflejado en el acta arbitral. En el momento de la suspensión, Osasuna ganaba por 1-0. El Comité de Competición, según todos los indicios, puede obligar a que el partido se reanude a puerte cerrada, mientras que Osasuna puede sufrir el cierre del Sadar por varias jornadas.

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La decisión de Socorro González provocó la reacción enfurecida de un pequeño sector de la hinchada navarra. La Policía Nacional cargó contra este grupo de aficionados en las inmediaciones del estadio.La suspensión fue decretada por Socorro González instantes después de que un petardo estallara junto a la pierna izquierda de Buyo. Tres minutos antes, el cancerbero del Real Madrid había sido alcanzado en la parte posterior del cuello por un objeto contundente. Buyo, que había sufrido un acoso constante por parte de los jóvenes hinchas que pueblan la tribuna sur de El Sadar, mostró el objeto a Socorro González, que advirtió al delegado de campo, el ex colegiado internacional Daniel Zariquiegui, que suspendería el partido en caso de producirse nuevos incidentes, como así ocurrió.

En el acta arbitral se indicaba que el partido había quedado suspendido por los ininterrumpidos lanzamientos de objetos al terreno de juego. Socorro González afirmaba que, entre los objetos, obraba en su poder una bola de acero. Hace dos años, Ricardo Gallego fue alcanzado en un ojo por una bola que le causó una lesión ocular. El lanzamiento de petardos, tuercas y naranjas comenzó en el precalentamiento que efectuó el Real Madrid en el terreno de juego. La hinchada de la tribuna sur coreaba el grito "Buyo, cabrón, irás al paredón". Dos pancartas, en las que se leía "Buyo, ejecución" y "Buyo, payaso", colgaban de la valla metálica situada tras la portería del Real Madrid.

Socorro González dejó claro desde el principio que la decisión la había tomado él. Estas declaraciones restaban cualquier veracidad a los primeros rumores que hablaban de la retirada unilateral del Real Madrid. El entrenador del equipo madrileño, Leo Beenhakker, reiteró que su equipo nunca se hubiera retirado si no lo hubiera exigido el árbitro, aunque luego Michel, en unas declaraciones a una emisora de radio, manifestó que, ya en los vestuarios, la disposición de los jugadores era la de no continuar el partido.

La directiva del Osasuna reaccionó con indignación a los sucesos. Un alto directivo comentó enfadado a Ramón Mendoza, presidente del Real Madrid: 'Yo sabía que los de HB iban a lograr que este partido se suspendiera y más si el encuentro es televisado".

En las filas de Osasuna, Rípodas declaró que la reacción de Buyo y del Real Madrid eran excesivas, aun cuando el capitán del equipo navarro atacaba el comportamiento del sector sur de El Sadar. Según Rípodas, el resultado influyó en el comportamiento de los jugadores del Real Madrid.

En el momento de la suspensión, el Osasuna ganaba 1-0, gol logrado por Pizo Gómez en el minuto 34.

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