La policía busca sin éxito al empresario Ruiz-Mateos, que ayer llamó por teléfono a su familia y a su abogado

JESÚS DUVA, El empresario José María Ruiz-Mateos, que se fugó el pasado jueves de la Audiencia Nacional, sigue siendo buscado sin éxito por la policía. Ayer, sin embargo, el ex presidente de Rumasa telefoneó a su hijo Zoilo y a su abogado, Marcos García Montes, al que informó que se hallaba fuera de Madrid. El letrado Javier Sainz Moreno fue detenido por la policía a las diez de la noche del jueves, pero quedó en libertad a la una de la madrugada al no haber aparecido pruebas de su presunta implicación en la fuga de Ruiz-Mateos.

José María Ruiz-Mateos, que se fugó disfrazado con una peluca, unas gafas de sol y una gabardina, dejó en una mesa de la sala de la Audiencia Nacional una carta manuscrita, dirigida al subcomisario Ramón Rufino Lillo, en la que le manifestaba su sentimiento por la acción que iba a realizar. El policía, jefe de seguridad del edificio judicial, fue fulminantemente depuesto en su cargo.La última persona que habló con el empresario antes de que desapareciese fue Javier Sainz Moreno, ex pasante del abogado Matías Cortés. La policía pensó desde el primer momento que Sainz pudiera ser quien facilitó a Ruiz-Mateos una bolsa con varios bigotes postizos, una peluca y unas gafas de sol.

El sospechoso de presunta complicidad con el famoso fugitivo no fue localizado hasta las 10 de la noche del jueves, Cuando circulaba por la calle de Génova, muy cerca de la Audiencia Nacional, acompañado de una estudiante, que no fue detenida. Ambos viajaban en un automóvil Seat Panda en el que portaban una maleta, según fuentes policiales.

Sainz Moreno fue capturado por "unos 20 policías" del Grupo de Investigación de la Audiencia Nacional -el que había mandado hasta horas antes el subcomisario Lillo- y otros compañeros de la Brigada Judicial de Madrid. Fue interrogado por espacio de tres horas y finalmente quedó en libertad.

Las declaraciones del citado abogado han sido entregadas al juez de Instrucción número 24, Juan José López Ortega, que se ocupa de aclarar la fuga del empresario. Se hará lo mismo con el testimonio del sargento y los dos policías que estaban encargados de su custodia.

Javier Sainz presentaba fractura de cuatro costillas en el momento de su detención, según hizo constar el forense que le reconoció. El detenido manifestó a EL PAÍS que se produjo tal lesión el pasado sábado, al caerse de una silla cuando trataba de coger un jarrón chino.

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Sainz acudió el jueves a la Audiencia Nacional junto con el abogado Joaquín Ivancos, debido a que ambos se ocupan de asesorar a Ruiz-Mateos en algunos temas. "Al ver que don José María estaba muy alterado tras declarar ante el juez", recuerda, "fui a reconfortarle".

Zoilo Ruiz-Mateos declaró ayer a la emisora Antena 3 que recibió una llamada de su padre, quien le reiteró que "su lucha es contra el Gobierno" y le anunció su intención de ofrecer un puesto de trabajo al subcomisario Ramón Lillo. En círculos policiales se ha comentado que el empresario le había ofrecido repetidamente al subcomisario que se hiciera cargo de su seguridad personal, aunque éste siempre rechazó la proposición. El presidente de la Audiencia Nacional, Fernando de Mateo Lage, cree que en la fuga de Ruiz-Mateos no hubo responsabilidades de ningún órgano judicial, pero ha encargado al magistrado Enrique Presa la apertura de una investigación. [Desde "un lugar desconocido", Ruiz-Mateos envió ayer tarde un telegrama al presidente González, al cumplirse "los seis años de tu generoso y fantástico triunfo". La insólita felicitación finaliza diciendo: "Felipe, ríndete".]

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