Salones de baño

La habitación tiene 40 metros cuadrados. Dos sillones y almohadones rodean una mesa baja sobre la cual hay revistas. Junto a la biblioteca se entroniza una cadena estereofónica. Los colores pastel crean un ambiente cálido y agradable. El cuarto de baño ya no es para los franceses que pueden permitírselo algo funcional. Tras el interés por la cocina en los años setenta, los interioristas siguen una creciente demanda de cuartos de baño más espaciosos y confortables. Se ha llegado a crear un verdadero mercado en algunos años. Las sociedades de arquitectura de interiores consagradas a los cuartos de baño se multiplican en un mercado que está lejos de estar saturado. Algunas conocen un crecimiento anual del orden del 30%. "Y no estamos más que en el comienzo de una nueva y profunda tendencia que revoluciona el concepto del cuarto de baño", precisa un profesional. Los particulares se hacen instalar bañeras burbujeantes, duchas con chorros de diferentes intensidades, salitas para deporte. Las saunas son el último grito. La decoración se convierte en algo primordial, aparecen obras de arte, las plantas se multiplican. Se pretende crear una atmósfera relajante con luz difuminada, suaves colores, cortinas, muchos espejos. Por otro lado el cuarto de baño se vuelve algo personal. En los pisos grandes que se construyen hoy en día hay tantos cuartos de baño como habitaciones. Y, en el cuarto de baño del matrimonio, cada uno tiene su lavabo. 22 de octubre

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de octubre de 1988.

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