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FINALIZA LA INTRIGA EN LA RONDA FRANCESA

EI español recibió la solidaridad del público y sus colegas

Clermont Ferrand

Las muestras de adhesión hacia Pedro Delgado por la situación que vive tras ser acusado de doping no cesan. Ayer por la mañana, en la salida de la etapa, no recibió más que muestras de cariño por parte del público, que incluso le aplaudió. Y se despertó con la sorpresa de que rivales suyos habían sido capaces de mostrar su solidaridad con él públicamente.Así, el francés Pensec manifestó: "Lo que se está haciendo con Delgado es deplorable para el ciclismo. Está haciendo un gran Tour; el vencedor es un gran gran corredor".

El irlandés Roche, ganador del Tour el último año, mostró también su desagrado por el ¡asunto de Delgado: "Ese género de información debe ser confidencial hasta la confirmación del contraanálisis y, mientras no se encuentre un medio para comunicar los resultados según las reglas, se deberían boicotear los controles".

El holandés Rooks repitió: `Yo seré siempre el segundo. Si llegara de líder a París, el público siempre me consideraría, en cualquier caso, el segundo de Delgado, su delfin. No sería una bonita forma de ganar el Tour". Su director en el PDM, Jan GisIber, se expresó en el mismo sentído: "Preferiría un justo segundo lugar que ganar de tal manera".

'Boyer, la excepción

El único corredor particípante en el Tour que se mostró públicamente contrario a ser solidario con Delgado fue el francés Boyer: "Delgado ha querido jugar y ha perdido. Fue segundo el año pasado y quizá no tenía ganas de repetir ese puesto en esta ocasión. Ha hecho trampa. Ha engañado a su público, a sus seguidores, a todo un pueblo. Ha arriesgado demasiado. Las consecuenc¡as son difíciles de valorar. Es un gran golpe para su carrera".

El francés Hinault, quintuple ganador del Tour, dijo: "No critico los controles antidopíng, pero sí la forma en que se realizan. Hay productos prohibidos que no afectan la salud de los corredores. Hay otros que son peligrosos y que, por contra, no están prohibidos. Los controles deberían basarse en la cantidad, no sólo en la calidad'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de julio de 1988