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José María Trías Folch

El 'metro' y los Juegos Olímpicos, los diseños de un mediterráneo

En pleno boom del diseño, cuando todo lo que está a la vista y a la venta debe responder a un concepto estético y funcional, José María Trías Folch, de 39 años, se ha convertido en el diseñador del año. Días antes de que concluya 1987, Trías acaba de ganar el concurso del logotipo de los Juegos Olímpicos de Verano de Barcelona 92, un símbolo que representará a Barcelona en todos los rincones del mundo durante cuatro años y proporcionará centenares de millones a la organización de los JJ OO.

Es muy probable que Trías haya plantado ya un árbol y escrito varios libros. Lo que es seguro es que tiene un hijo, que en 1992 cumplirá siete años. Pero estas conquistas, con ser importantes, están al, alcance de muchos seres humanos. Más dificil resulta soñar de joven con dos metas inalcanzables y lograrlas al cabo de pocos años.Nacido en Barcelona en 1948, estudió en las escuelas de Artes y Oficios (Lonja) y Bellas Artes de Barcelona, trabajó como diseñador en París y, finalmente, en 1983, constituyó Quod Diseño y Marketing, SA. Durante todos esos años, Trias se marcó dos metas, calificadas en principio de inalcanzables: diseñar una imagen de los JJ OO y la señalización de un sistema de transporte público.

Cuando consiguió ganar el concurso para la señalización del Metro de Barcelona, Trías pudo airearlo a los cuatro vientos. Ahora ni siquiera le dejan explicar córno es el logotipo, ya que antes debe contarse con el visto bueno de, al menos, los registros de inarcas de Nueva York, Tokio y Ginebra. "Hay mucho pirateo de imagen", explica Trias, "y un gran negocio montado sobre el tema del registro".

Superando cualquier censura, Trías se atreve a hacer un retrato de su logotipo, aunque insiste en que "ha sido obra de todo el equipo, que ha trabajado durante dos meses sobre hasta 500 bocetos". "Es una silueta humana asexuada, con el nombre de Barcelona 92, los aros olímpicos y predominio del rojo y amarillo con un toque de azul. Es una expresión humana vinculada con el deporte por su dinamismo, libertad y tratamiento gráfico. Yo lo califico como mediterráneo porque responde a un estilo que de alguna forma se está concretando en estos momentos".

La idea le surgió en su despacho, pues "en casa no trabajo nunca, por sistema, por convicción, por disciplina, por respeto a la profesión y a la familia, lo que no quiere decir que no piense". La primera reflexión fue: "Las imágenes gráficas de los Juegos anteriores responden todas ellas a un lenguaje muy geométrico, muy técnico, incluso tecnológico; en cambio, yo soy mediterráneo, catalán, barcelonés, aunque también me considero muy internacional, pero de alguna forma voy a representar el resumen de todo esto. ¿Por qué no hacer algo que no sea simbólico- abstracto, sino simbólico-figurativo? Y así decidí que mi propuesta debería tener una referencia clara a la figura humana, que es, en definitiva, la responsable y la protagonista de los Juegos. ¿Por qué no hacer algo que sea un poco más lúdico, ya que, al fin y al cabo, se trata de un juego?".

Trías tiene un gran interés en destacar que en este proceso no ha intervenido para nada el ordenador. "Todo se ha hecho a mano, con lápiz, papel y rotuladores de colores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 1987