Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

El adiós del suicida

Tras Ascensor para el cadalso, Los amantes y Zazie en el metro, el ciclo televisivo sobre Louis Malle pasa por alto Vida privada -la que nada tiene que ver con Betriu y Sagarra- y hoy ofrece el quinto largometraje de su filmografía, rodado en 1963 y basado en una novela de Drieu la Rochelle: Fuego fatuo.Fuego fatuo es algo así como la versión adulta, seria y desencantada de Zazie en el metro, de menos turbulencias vanguardistas e idéntica penetración en el detalle, puesto que, como en aquélla, también aquí Malle sobrevuela con su personaje -un suicida- la sociedad de su momento, sometida a un acto de cirugía implacable, igualmente revelada en un corto espacio de tiempo.

Como el Burt Lancaster de El nadador, nuestro protagonista, en efecto, recorre en estado de desesperación sus ambientes cotidianos y sus amistades en lo que es, al propio tiempo, una despedida y una búsqueda.

Y en esa, por decirlo así, autoextremaunción mete Malle su distanciada mirada, esencialmente crítica y muy bien materializada por Maurice Ronet en una de sus mejores composiciones.

Fuego fatuo se emite hoy, a las 21.20, por TVE-2.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de diciembre de 1987

Más información

  • 'FUEGO FATUO'