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Iberduero disputará a Hidrola el liderazgo en el sector tras la ampliación de capital de FECSA

La decisión de Iberduero de participar con más de 8.000 millones de pesetas en la gran ampliación de capital de 75.000 millones prevista por Fuerzas Eléctricas de Cataluña (FECSA) supone un importante paso para alcanzar el liderazgo tanto en el sector como en el consejo de administración de la eléctrica catalana. El grupo del Banco de Vizcaya-Banca Catalana, muy ligado a Iberduero, podría también tomar posiciones en FECSA en el futuro, con lo que reforzaría la influencia del grupo vasco, según estiman fuentes del sector. Esta toma de posiciones hace esperar una reacción de Hidroeléctrica Española (Hidrola) para aumentar su cuota en FECSA. Hidrola, con fuertes intereses en Cataluña tras la adquisición de Hidruña desea evitar el aislamiento de su filial catalana, que se encontraría entre dos poderosos grupos: FECSA-Iberduero y ENHER-ENDESA.

Hidrola e Iberduero ya mantuvieron un pulso con motivo de la primera ampliación de FECSA cubierta por el resto del sector. Finalmente, se pactó conceder a cada empresa un porcentaje de acciones proporcional a su cuota de mercado, con lo que Hidrola (líder de las empresas eléctricas privadas, con una facturación de 185.900 millones en 1985, más los 34.100 de su filial Hidruña) obtenía el paquete de FECSA más importante de los distribuidos entre el sector. Sin embargo, la toma de 8.000 millones del capital de FECSA por parte de Iberduero (que facturó 180.000 millones en 1985) frente a sólo 1.000 de Hidrola en la gran ampliación desequilibraría la balanza. Iberduero superaría los 12.000 millones de capital (aproximadamente un 8% del total), mientras Hidrola no alcanzaría los 5.000 millones.Fuentes de FECSA han admitido en los últimos días el gran interés demostrado por Iberduero a la hora de ampliar su participación en la compañía y han añadido que Iberduero parece, actualmente, la eléctrica con más ganas de expandirse".

Diferencias nucleares

En medios del sector se espera una reacción de Hidrola, a pesar de la desventaja operativa que sufre frente a la eléctrica vasca en la cuestión nuclear: mientras Iberduero cubre prácticamente los costes de Lemóniz con los ingresos del 3,9% de facturación global destinado a saneamiento, Hidrola debe añadir unos 6.000 millones a dicha aportación para financiar la central de Valdecaballeros.Tanto Iberduero, que prepara una ampliación de capital de 32.000 millones de pesetas para elevar su total a 212.000 millones, como Hidrola han detectado el notable cambio de expectativas que registrará la compañía catalana si su presidente, Luis Magaña, consigue culminar el plan de saneamiento.

En medios técnicos se considera que FECSA experimentará una importante mejoría financiera por un triple efecto. Por una parte, la aportación de capital de 75.000 millones de pesetas supondrá una reducción de gastos financieros y por lo tanto una mejora de resultados de unos 10.000 millones de pesetas anuales. Por otro lado, a consecuencia de la notoriedad de la crisis sufrida, los accionistas tienen asumido que la sociedad no podrá repartir dividendos durante los próximos tres o cuatro años, lo que también supondrá una ventaja comparativa con respecto al resto del sector. Un tercer aspecto es el de la reestructuración de su deuda, que alcanza los 600.000 millones de pesetas entre créditos y obligaciones. Aunque no pueden cuantificarse los efectos hasta que el plan esté definitivamente diseñado, la reestructuración en términos favorables puede suponer un impacto financiero tan importante o más que el de la ampliación de capital. Un último factor externo favorece las perspectivas de FECSA: su implantación en el mercado catalán, cuyo crecimiento de demanda anual dobla ampliamente la media registrada en el resto de España.

FECSA pagaba más

Como recordaba la semana pasada en Barcelona el subsecretario de Industria, Miguel Ángel Feito, hasta que se hizo pública la crisis FECSA estaba pagando más intereses por sus préstamos que el resto de empresas del sector. Según Feito, "desde que la banca tuvo conocimiento de la auditoría de la eléctrica, y por tanto de su situación financiera real, exigió un tipo de interés más elevado a FECSA que al resto de compañías".Fuentes del sector coinciden en señalar que la terapia financiera que se aplicará a FECSA puede dejar a la compañía en una situación comparativamente mejor que otras productoras de energía eléctrica. Por otra parte, la enajenación de activos y filiales a que se ha visto forzada por la crisis, también puede suponer una mejora de su estructura que no han efectuado otras compañías, cuya situación ha pasado hasta ahora más desapercibida y no han tenido que articular planes de emergencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de octubre de 1987

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