La reducción por dividendos empresariales se estima que crecerá un 263%.
La deducción que más aumenta relativamente son los incentivos a la inversión y el empleo previstos en el Impuesto de Sociedades pero que se declaran en renta, por ejemplo, el 10% de deducción sobre los dividendos obtenidos, o las que afectan a empresarios individuales. En total son 20.890 millones de pesetas que Hacienda dejará de ingresar el año que viene y que se incrementará un 263%. La aplicación de Hacienda es que los efectos del mencionado decreto Boyer del año 1985 han tenido repercusiones más positivas de las inicialmente esperadas.A pesar de que el Impuesto de Sociedades es más beneficiado por el desprendimiento de Hacienda en relación a los ingresos que el de la renta, para el año próximo el gasto fiscal se mantiene prácticamente invariable con una disminución del 0,09%. La única partida que aumenta es la deducción por inversiones -el 13%-, mientras otras como los tipos especiales -cooperativas, sociedades anónimas laborales, etcétera- disminuye en 8%, los incentivos a la financiación del régimen transitorio -bonificaciones fiscales para las emisiones de obligaciones de las que se benefician fundamentalmente las compañías eléctricas-, disminuyen el 9% y las bonificaciones en la cuota previstas en la Ley de Fusiones de Empresas y en la de Reconversión y Reindustrialización que disminuyen el 34,79%.
En los Impuestos Especiales -bebidas alcohólicas, tabaco y Rasolina- que elevaron sus tipos en el presupuesto de 1987, a pesar de lo cual el incremento en la recaudación prevista hace que el gasto fiscal aumente el 73,36%. En el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) Hacienda dejará de ingresar en función de las exenciones cerca de 200.000 millones de pesetas, un 6,31% más.


























































