Lavarse la cara
Un cierto oportunismo, una cierta permisividad por parte del poder y un más cierto todavía interés por sacar dólares del rubicundo éxito de Robert Redford, la cara democrática y liberal de los USA, dio como resultado películas donde se aireaban trapos sucios de complicadas intrigas de alto rango. El candidato, sobre la manipulación a que se veían sometidos los elegidos por la política, era una de esas películas; Todos los hombres del presidente, sobre el célebre affaire Watergate, otra. Y otra es Los tres días del cóndor, basada en el relato de James Grady Six Days of the Condor (Los seis días del Cóndor), y váyase a saber por qué el filme ha reducido 72 horas.Aquí se trata de lavar la cara a la CIA. El cóndor del título es el sobrenombre de un escritor que colabora con la agencia en trabajos menores, pero que va descubriendo enredaderas poco honestas en sus tripas y se convierte en un elemento molesto para sus superiores.
Los tres días del Cóndor se emite hoy, a las 22
15, por TVE-1.
Un gran despliegue técnico y la sólida profesionalidad de Sydney Pollack hacen de esta película un notable ejercicio de suspense -sobre todo en su primer tercio y en el último-, algo cansino en el segundo, al meter, con visible calzador, a Faye Dunaway para que viva la consabida historia de amor con nuestro protagonista.


























































