Los beneficios de bancos y cajas de ahorro aumentaron casi un 20% en el trimestre

Los beneficios de las entidades de crédito -bancos y cajas de ahorro- durante el primer trimestre del presente año han rondado los 120.000 millones de pesetas, con aumento de casi un 20% respecto al mismo período de 1986. Esta tasa triplica la registrada por la inflación. El mayor aumento, del 21%, ha correspondido a las cajas de ahorro, que obtuvieron de enero a finales de marzo unos excedentes superiores a los 52.000 millones de pesetas. Los bancos han quedado varios puntos por debajo, aunque muy cerca de los 70.000 millones de pesetas.

Las primeras estimaciones sobre la cuenta de resultados conjunta de bancos y cajas de ahorro, extraídas de los datos que las entidades de crédito comunican al Banco de España, indican que en el primer trimestre del año se han registrado las mismas tendencias que dibujaron el balance final de todo 1986. No obstante, a nivel desagregado, se observa una desaceleración de los excedentes de las cajas, que en el primer trimestre del año pasado habían elevado sus beneficios el 40,5%. Los bancos habían aumentado los suyos el 17,2% y siguen en la misma línea.

Acelerar los créditos

Según los medios financieros consultados, a la continuación del buen comportamiento de los beneficios han contribuido tanto el mantenimiento de los márgenes de intermediación y explotación como la clara aceleración de las inversiones crediticias. Los bancos han apoyado su mayor expansión del crédito en la captación de depósitos, en la que tienden a recuperar la cuota de mercado perdida en 1986. En cambio, las cajas de ahorro han incrementado sus cuentas de acreedores al mismo ritmo que en el primer trimestre del año pasado (2%, frente al 2,09% de aumento anterior). Pero esto no ha sido obstáculo para acelerar la concesión de créditos, que en enero-marzo de 1986 había crecido el 2,5% y ahora ha alcanzado el 3,56%.El fuerte avance del crédito especialmente el dirigido al sector privado, ha continuado en abril, pese a las recomendaciones del Banco de España para frenarlo. Así, respecto a las mismas fechas de 1986, las cajas casi han triplicado sus inversiones crediticias durante los cuatro primeros meses del año (106.000 millones el año pasado y 284.022 ahora), de forma que han elevado los saldos existentes a finales de diciembre en un 5,88%. Esta tasa alcanza al 6,68% si se compara sólo el crédito al sector privado.

Las medidas más duras adoptadas en contra de esta tendencia por el banco emisor a principios de año, cuando los tipos de interés del mercado monetario llegaron a superar el 20%, así como el mayor coste de los recursos captados de la clientela inducido por la reciente liberalización de los tipos de interés en los depósitos a menos de un año, frenarán en los próximos meses la expansión de la actividad y, sobre todo, de los beneficios, según las impresiones recogidas en bancos y cajas.

Menos fallidos

Para afrontar este eventual deterioro de las cuentas de resultados, las entidades de crédito cuentan con la ventaja de unas menores necesidades de amortización de créditos fallidos. Los saldos de deudores en mora, litigio o dudoso cobro han descendido un 2,76% en las cajas durante el primer cuatrimestre, lo que en términos absolutos supone 6.263 millones de pesetas. Algunas instituciones deberán reforzar este año sus dotaciones para pensiones, pero otras -en especial varias de las grandes- ya cubrieron el año pasado mucho más de lo exigido por el Banco de España.Al menos en lo que respecta al primer trimestre, ninguno de los dos citados problemas ha erosionado las cuentas de resultados. Ello obedece también a que, si bien los tipos de interés cobrados a la clientela empezaron a subir a finales del período, en las primeras semanas del año todavía continuó la línea descendente de 1986. Las cajas »de ahorro, sobre todo, han vuelto a reaccionar con más lentitud que los bancos a los movimientos del mercado.

Tanto entre los bancos como entre las cajas se han observado mejores resultados en las entidades medianas y pequeñas que en las grandes. El primer banco, el Central, ha elevado sus beneficios un 13%, hasta situarlos en 7.424 millones, cifra que ha sido superada por los 7.668 millones del segundo, Banesto. El Popular ha anunciado un incremento del 17%. Pero sus segundas marcas de bancos medianos y pequeños han tenido un mejor comportamiento. El Banco del Progreso, por ejemplo, ha anunciado un aumento del 37%, hasta 521 millones de pesetas, sin contar los 3.478 millones de beneficios atípicos obtenidos por la cartera de valores. Entre las cajas, la de Madrid ha elevado sus beneficios un 19%, varios puntos por debajo de la media.

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