'Hippies' de ayer
Después de leer la carta publicada por EL PAÍS el 10 de marzo de 1987, de Fernando Cristóbal (Vitoria), titulada Hasta las narices, me ha entrado un ansia de escribirles impresionante.No puedo contenerme, la juventud es el mañana. Como dijo el inoIvidable Antonio: "El hoy es malo, pero el mañana... es mío." Los jóvenes actuales, en España, tenemos más redaños (narices) que todos los de la popularísima generación de 1960. Vosotros, los llamados revolucionarios, todavía bailáis al ritmo de los Beatles y del Dúo Dinámico. No os habéis adaptado a los cambios y hacéis que España se hunda cada vez más en la miseria. El concepto de broker se os hace inalcanzable cuando todavía presumís de posmodernistas. ¿En qué? ¿Llevar la ropa, al estilo Domínguez, conducir un/a BMW y/o marchar al son de castañuelas?
Es una cultura sin futuro, de ella sólo podemos esperar, como máximo, un continuismo informal. Ahora que se habla tanto del posible resurgimiento de Europa, necesitamos que España sea tanto, o más corripetitiva que los demás países. No podemos seguir empleando las mismas tácticas si queremos ser los primeros; hay que arriesgar, competir e innovar de verdad. Y no me vengáis con monsergas de que eso pertenece al pasado, que bstante se hace con mantenerse. "En la guerra, la mejor arma es el ataque", según el mariscal Foch. Dale Carnegie ya nos lo dice: "El miedo nace de la ignorancia y de la falta de certeza". Pero, cómo vamos a salir adelante si no nos atrevemos a lanzarnos al agua para aprender a nadar.- .


























































