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CICLISMO

La etapa reina no marcó diferencias en la Vuelta a Andalucía

La etapa reina de la Vuelta a Andalucía, disputada ayer entre Cabra (Córdoba) y Jaén, no resultó decisiva, aunque produjo cambio de líder. Gracias a la diferencia de dos segundos, el holandés Rolf Goiz se en fundó el maillot amarillo y relegó al segundo puesto a Blanco Villar.

La llegada a Jaén después de una carrera trepidante, llena de intentonas de escapada con el ascenso a tres puertos y un descenso vertiginoso hacia Jaén, se produjo con el pelotón disgregado pero mandado por un grupo numeroso de corredores, entre los que se encontraban todos los favoritos, que disputaron un largo sprint. En la meta se impuso el alemán del Toshiba Andreas Kappes con un tiempo de 3.29.35 horas, a su rueda llegó GoIz y tras un corte de cuatro segundos el español Blanco Villar.La etapa comenzó a un ritmo muy vivaz. A 11 kilómetros de la salida se encontraba el primer puerto de la jornada, El Mojón, de segunda categoría. Antes de él ya se produjo la primera escapada de un grupo de 10 corredores, a los que posteriormente se sumaron cinco más. Por el puerto cruzó en primer lugar Antonio Martínez, del Dormilón. El descenso, muy vivaz, hizo que el pelotón redujese la ventaja de este grupo que llegó a ser de dos minutos. En la entrada a la provincia de Jaén, cuando el pelotón había recorrido 52 kilómetros de ruta, se acometía el ascenso al puerto de El Olivo, de primera. La batalla, iniciada por los hombres del Zahor, comenzó con el ataque de Betanzos. Tras él, el colombiano Alirlo Chizabas logró adelantarse y protagonizar la escapada del día ganando en El Olivo y en la meta volante de Alcalá de la Real.

El último puerto de la jornada estaba a 67 kilómetros de la meta. Este tercer puerto de la jornada hizo que definitivamente la carrera se partiese, pero el grupo de 40 corredores de cabeza incluía a todos los favoritos para el triunfo final hoy en Granada. El descenso de El Castillo provocó que el grupo se hiciese más compacto.

A la llegada y en la recta ascendente de 500 metros que daba paso a la meta se produjo la caída de tres corredores con posibilidades de triunfo final: Argentin, Kelly y Juan Fernández. Esto fue aprovechado por el alemán Kappes y el holandés Golz.Blanco Villar se vio casi implicado en la caída y perdió la rueda de Golz, que consiguió en la meta cuatro segundos de diferencia y se enfundó así el maillot amarillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de febrero de 1987