Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

.Los 'notables' de AP no lograron un acuerdo para una candidatura única al congreso de febrero

Los principales dirigentes de AP, reunidos ayer en un encuentro informal en el domicilio del coordinador general del partido, Carlos Robles Piquer, en Húmera (Madrid), no lograron llegar a un consenso suficiente como para afirmar que en el congreso extraordinario, que se desarrollará el 7 y el 8 de febrero, habrá una lista única para los cargos directivos. El actual hombre fuerte de AP, Miguel Herrero de Miñón, dio a entender que había retirado su amenaza de dimitir como portavoz parlamentario si resaltase perdedor en el congreso. El comisario europeo Abel Matutes despejó las dudas sobre su candidatura a la presidencia del partido, al insinuar que no dejará su puesto en Bruselas, considerado incompatible por las autoridades de la Comunidad Europea.

Las siete horas de reunión mantenidas ayer por 22 de los principales dirigentes de AP -con las ausencias notables del seguro candidato al liderazgo de esta formación, Antonio Hernández Mancha, y del vicepresidente Fernando Suárez- no produjeron resultados concretos.Pese al unánime clamor en favor del consenso, según informó el organizador de la reunión, Carlos Robles Piquer, los partidarios de Herrero y los de Hernández Mancha no llegaron a un acuerdo para repartirse el poder del principal partido de la oposición. Robles señaló que hubo una petición unánime para que quienes tengan "vocación y posibilidades" de asumir el control del partido. -citó expresamente Herrero, Hernández Mancha y Fernando Suárez- "mantengan conversaciones para acordar una fórmula de consenso, colaboración y participación en las tareas directivas".

Pese a esta implícita, confesión de que nada se logró en la reunión, el clima entre los sectores de AP enfrentados mejoró sensiblemente respecto a jornadas anteriores, en medio de bromas y encendidos discursos acerca de la conveniencia de ofrecer una imagen de unidad. Uno de los asistentes, firme defensor de Hernández Mancha, aseguró rotundamente, a la vista de este clima, que "es seguro que el pacto se logrará, pero será en vísperas de la celebración del congreso".

Ventajas e inconvenientes

La reunión se consumió en el análisis de las ventajas e inconvenientes de cada uno de los dos principales candidatos a asumir el poder en el próximo congreso extraordinario de AP, Hernández Mancha y Herrero de Miñón.

Este último insistió en la conveniencia de que la presidencia del partido y la del Grupo Parlamentario Popular se mantengan unidas para evitar fraccionamientos como los que dieron al traste con UCD, pero rechazó como "invenciones periodísticas" las versiones que aseguraban que había amenazado con presentar la dimisión de sus cargos parlamentarios si su candidatura no resultara triunfante en el congreso extraordinario.

Tampoco llegó a afirmar categóricamente que se mantendría en este puesto caso de que fuese Hernández Mancha el vencedor en un enfrentamiento entre dos listas, por lo que los más optimistas hablaban de la "ambigüedad" que había mantenido Herrero.

Otra de las principales incógnitas que flotaban en las últimas semanas sobre el futuro inmediato de AP, la aceptación del comisario europeo Abel Matutes como candidato a la presidencia del partido, formando tándem con Hernández Mancha, quedó ayer despejada cuando Matutes dio a entender que no abandonará su cargo. El presidente de la comisión europea, el francés Jacques Delors, afirmó hace dos días que Matutes debería escoger entre la piresidencia de AP y la Comisaría de la Comunidad Europea, ya que entiende que ambos cargos son incompatibles.

La casi segura renuncia de Matutes a hacerse con la presidencia de AP abre de nuevo el baile de nombres de la próxima directiva aliancista. Algunos asistentes abandonaron la reunión confiando en que "el acuerdo se logrará a última hora", entendiendo que este acuerdo pasará por el reparto de la presidencia y la secretaría general, con poderes compartidos, entre Herrero y Hernández Mancha. En este supuesto, los estatutos que prepara Félix Pastor y que hoy serán discutidos por el comité ejecutivo y la junta directiva nacional revén la creación de una comisión permanente de seis personas, que funcione como dirección colegiada del partido, asistiendo al presidente y al secretario general. Los mismos estatutos atribuyen a la junta directiva la función de designar al candidato a la presidencia del Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de enero de 1987

Más información

  • Matutes no abandonará su puesto en Bruselas, incompatible con la presidencia del partido