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Miles de vecinos de Villaverde Alto piden que el ferrocarril sea subterráneo

Varios miles de vecinos de Villaverde Alto, barrio del sur de Madrid donde viven más de 30.000 habitantes, se manifestaron ayer para pedir que sea subterránea la vía de ferrocarril Atocha-Parla-Fuenlabrada, que pasa a unos 17 metros de las viviendas y junto a las tapias de dos colegios públicos. Los manifestantes también mostraron su oposición al realojamiento de unas 700 familias chabolistas en la zona, "porque convertiría el barrio, que ya soporta un elevadísimo índice de delincuencia, en un verdadero gueto".

El acto de protesta, organizado por la Asociación de Vecinos Pueblo Unido, contó con el respaldo del comercio minorista de la zona, que cerró sus puertas durante la tarde de ayer. Frases contrarias a la gestión municipal y gritos pidiendo la dimisión del concejal del distrito de Villaverde, el socialista Francisco Contreras, fueron las consignas más coreadas por los manifestantes.Las obras de la línea de ferrocarril Atocha-Fuenlabrada-Parla forman parte del plan de cercanías de Renfe. Su finafización está prevista para el ipróximo año.

Los vecinos de Villaverde Alto han mantenido varias reuniones con responsables municipales y de Renfe. Eugenio Sánchez, vicepresidente de la asociación de vecinos, dijo: "No nos oponemos a que el ferrocarril pase por el barrio". "Lo que pedimos", añadió, "es el enterramiento de unos 500 metros de vía, junto a la calle de San Jenaro. Así evitaríamos ruídos molestos y riesgos innecesarios".

Los vecinos afirman que Renfe ha ofrecido como solución la construcción de pantallas acústicas ajardinadas, así como reforzar los cristales de las viviendas que se pueden ver afectadas. Ambas soluciones son rechazadas por el vecindario, que calcula que pasará al día una media de unos 70 trenes. "La solución que pedimos cuesta unos 1.800 millones de pesetas, y las autoridades no están dispuestas a invertir ese dinero para garantizar nuestra seguridad y la de los trenes", afirmó Eugenio Sánchez.

La protesta de ayer tenía también otro motivo. Los vecinos son contrarios al proyecto de realojar a unas 700 familias chabolistas "en una zona ya marginada que no puede soportar más marginación".

'Inflar' el barrio

Eugenio Sánchez declaró: "Los habitantes de Villaverde Alto no están ni mucho menos en contra del d erecho de estas familias a tener una vivienda digna. Lo que no se puede es inflar artificialmente un barrio en el que falta trabajo, y en el que no hay ni una biblioteca ni un polideportivo. Se corre el peligro de convertir la zona en un verdadero caldo de cultivo de la delincuencia".A los gritos de "menos viviendas marginales, más centros culturales", los manifestantes recorrierron las calles de Villaverde Alto durante más de dos horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de noviembre de 1986

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