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El Real Madrid aboga para que las aficiones rival estén separadas en los campos

El Real Madrid ahoga para que las aficiones rivales estén separadas en los campos de fútbol a fin de evitar incidentes como los del pasado domingo en Valladolid. El ultrasur madridista detenido en el estadio Nuevo Zorrilla, acusado de ser el autor de varias agresiones, fue puesto en libertad a primeras horas de ayer sin cargo alguno. Un portavoz del grupo asegura: "Los incidentes los iniciaron quienes nos lanzaron botes". Ramón Mendoza, presidente de¡ Madrid, se remite al vídeo: "En él se ve la brutal agresión que sufrió uno de nuestros seguidores ante la pasividad de determinadas fuerzas".

Mendoza estima: "Todavía no hemos escarmenta do del disparate que supone juntar a dos aficiones rivales en un mismo sector del campo después de aquel desastre en Heysel [39 aficionados murieron en los incidentes registrados en los momentos previos a la final de la Copa de Europa jugada en Bruselas el 29 de mayo de 1985 entre la Juventus de Turín y el Liverpool]". Por eso cree obligado que aquéllas se separen en los campos: "Lo que hay que hacer es evitar incidentes como ésos en los que nos vimos envueltos la pasada temporada en Alicante y el pasado domingo".

En el partido Valladolid Real Madrid las dos aficiones ocuparon la misma zona en el campo porque, según José Agaz Martínez, presidente en funciones del club vallisoletano, "fue imposible aislar a los seguidores madridistas". "Nos solicitaron 3.000 localidades de ocho clases distintas", explica; Ios ultrasur ocuparon la general y debieron situarse entre otros 6.000 aficionados de la zona. Debido a su escaso número, no podían llenar una zona concreta, por lo que para aislarlos habría habido que meterlos en jaulas".

Enfrentamientos

Los incidentes en la general se iniciaron en la segunda parte cuando seguidores de ambos equipos se enfrentaron entre sí. Emilio, de 19 años, uno de los ultras más veteranos, asegura: "Al empatar el Valladolid, aficionados locales, en su mayoría adultos, nos insultaron y agredieron con botes". La policía nacional intervino entonces y una docena de hinchas del Madrid fueron expulsados del campo. Entre los objetos intervenidos a estos aficionados se encontraron barras de hierro de tamaño reducido.

Uno de los expulsados, J. M. C. L., de 20 años y domiciliado en Madrid, fue detenido como autor de una serie de agresiones a diversos espectadores, así como de una patada a un miembro de la policía. El detenido fue trasladado a la comisaría, donde, antes de prestar declaración, se le atendió de las heridas que tenía en la nariz. Después fue trasladado al juzgado de distrito, donde el juez de guardia lo puso en libertad sin cargos.

Uno de los organizadores de los desplazamientos de los ultrasur, Luis, conocido como Papá Sur, acusa: "La policía cargó sólo contra los ultrasur, como todo el mundo pudo ver en televisión, mientras los aficionados del Valladolid nos seguían pegando".

Est,a versión es ratificada por Ramón Mendoza, que advierte: "En el vídeo se ve cómo unos aficionados se hartan de pegar a uno de nuestros seguidores ante la pasividad precisamente de uno de los sectores encargados de guardar el orden. Y esto no se puede consentir. En Alicante, la temporada pasada, también acusaron a los ultrasur de provocar incidentes. Y allí, precisamente el domingo, también hubo altercados entre las aficiones sin que estuviésemos allí".

La presencia de unos 130 ultrasur fue rápidamente detectada en el Nuevo Zorrilla, pues antes de iniciarse el partido sus integrantes lanzaron bengalas y abrieron botes de humo. Se produjeron entonces los primeros altercados verbales.

Fuentes de la policia nacional han manifestado a este periódico que tenían órdenes de detener al menor número posible de personas. Asimismo, han comentado que, ante la presencia de los ultrasur, se habían interesado por saber dónde iban a ubicarse para tener prevista cualquier actuación.

Las citadas fuentes policiales han señalado: "Habría sido contraproducente colocar a nuestros dispositivos policiales entre el público, ya que eso hubiera podido ser un factor en cierta medida de provocación. En el momento en que empezaron los altercados, la policía actuó de forma rápida y eficaz".

Papá Sur dice: "Voy a hablar con los chicos y a ver a Mendoza porque no queremos volver a salir a ningún sitio hasta que se acabe la fama de violentos que nos ponen. Hay un sentimiento en contra de los ultrasur que no comprendo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de noviembre de 1986

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