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BALONCESTO

La fase decisiva de la Copa de Europa aparece variopinta pero no muy fuerte

Una vieja gloria de la NBA, un ex drogadicto de Luisiana que está rehaciendo su carrera en el Bearne francés, un famosísimo y gigantesco cojo, unos israelíes bíblicamente inmutables y unos yugoslavos del todo anónimos son los rivales del Real Madrid en una variopinta, pero asequible, fase final de la Copa de Europa de baloncesto. A partir del 4 de diciembre, los blancos tendrán una oportunidad que parece inmejorable de clasificarse para la gran final.

Para que el equipo madridista consiga meterse en la final europea de esta temporada deberá resolver algunos problemas, entre ellos -el principal, quizá-, mejorar el juego defensivo del norteamericano Larry Spriggs.Bob McAdoo, que regresa a Madrid 15 años después de ganar el Torneo de Navidad con la Universidad de Carolina del Norte, es la vieja gloria profesional del Tracer de Milán, un equipo todo él veteranísimo, con tres titulares de más de 35 años de edad.

Con menos de un 50% de acierto en el tiro desde su llegada a Italia, McAdoo -uno de los grandes encestadores de la historia de la NBA- no ha ayudado hasta ahora a su equipo en la medida esperada. Tras la hombrada de eliminar al Aris de Salónica después de haber perdido por 31 puntos el partido de ida, los milaneses caían derrotados por 25 puntos en el siguiente encuentro liguero. Los años pesan.

El ex drogadicto es Howard Carter, del Orthez, que acaba de revelar al diario Denver Post que consumía cocaína cuando debutó en el Denver Nuggets de la NBA, hace tres años, tras una excelente carrera universitaria (durante la cual participó en el Mundial de 1982 en Colombia). Lo mismo ha declarado Rob Williams, que debutó en 1982 con los Nuggets. Ahora se empieza a explicar la brevedad de la carrera profesional de dos jugadores tan cotizados. Tras ser traspasado por Denver, Carter se sometió a una cura de de sintoxic ación. en Baton Rouge (Luisiana), donde había asistido a la universidad. Hoy, este excelente tirador de 1,95 de estatura disputa con buenos resultados su segunda liga en Francia.

El cojo famoso, naturalmente, es Arvidas Sabonis, cuya lesión de tendón de Aquíles es más que inquietante. Ha renunciado a la gira americana de la selección soviética. Se acusa, además, al técnico Garastas de no darle descanso ni contra los turcos del Galatasaray. El Zalguiris de Kaunas, en mal momento, acaba de perde:- dos partidos contra su rival báltico, el VEF de Riga, que es el equipo de Valdis Valters. Y, lo que es peor, el Zalguiris fue ampliarnente dominado en los rebotes y permitió a los letones anotar sin esfuerzo bajo el aro.

Poca cantera

Los israelíes del Maccabi, que tienen poca cantera autóctona -de ella han sacado al buen tirador Doron Yamshí, del que algunos ilusos decían que sería.el nuevo Nllicky Berkowitz- y que no encuentran mejores norteamericanos que Lee Johrison y Kevin Magee -el mismo torito que jugó en el CAI de Zaragoza-, siguen siendo los mismos, año tras año, con Berkowitz incluido, que a sus 32 años renquea bastante. Pero, claro está, cada vez tienen un año más sobre sus espaldas.Y los yugoslavos del Zadar no han vuelto a tener figuras desde que se les fue Kresimir Cosic. De la tierra que más estrellas ha producido en Europa llega un equipo anónimo, misterioso y con el único -y para el Madrid, casi inconcebible- aval de haber eliminado, en una loca noche de primavera, al Cibona de Drazen Petrovie, el jugador que debe ser madridista a partir de 1988.

Otra ventaja para el Madrid puede estar en que no se le tome demasiz.do en cuenta para pasar a la final, con lo que el efecto sorpresa funcionaría. Y hay indicios de que, efectivamente, así está sucediendo. Por ejemplo, L'Equipe, en su análisis de la fase final, destaca del Real su veteranía y su "previsible falta de frescura fisica". Recalca que José Biritikov no puede jugar como español, al no haber transcurrido los tres años desde su nacionalización.

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