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Luis dimite como entrenador del Atlético de Madrid alegando una fuerte depresión

Luis Aragonés dimitió ayer como entrenador del Atlético de Madrid. Tras cuatro días recluido en la habitación del hotel segoviano donde está concentrado el equipo, ayer se desplazó a Madrid para visitar al médico del club, Enrique Ibáñez, y al presidente, Vicente Calderón. A última hora de la tarde anunciaba su dimisión "por razones de salud". Luis Aragonés padece, según el doctor Ibáñez, un proceso depresivo Luis estaba ligado al Atlético con un contrato de 105 millones de pesetas por tres años.

Luis abandonó en la mañana de ayer la concentración del equipo en Segovia para trasladarse a Madrid y reunirse con el presidente y el médico del Atlético, Vicente Calderón y Enrique Ibáñez, respectivamente. El motivo de la reunión era tratar la situación planteada por el técnico, quien llegó a anunciar a sus jugadores el pasado sábado que no se encontraba en condiciones de seguir entrenando al equipo.Luis estuvo desde última hora del sábado hasta la mañana de ayer encerrado en su habitación del hotel de Segovia. Según algunas versiones, se encontraba enfermo de gripe y de gastroenteritis; según otras, con una fuerte depresión.

Lo cierto es que el técnico acudió, a las 17.00 horas de ayer, a una cita con el presidente del Atlético, Vicente Calderón, en la sede del club. Calderón estaba acompañado por varios miembros de su junta directiva. La reunión duró casi tres horas y, al término de la misrna, se informó de que la dimisión de Luis había sido aceptada. "Mi decisión", dijo el hasta ahora entrenador del Atlético, "ha sido pedir la rescisión del contrato por los problemas de salud que me aquejan. La junta mela ha aceptado". Luis, que apareció ante los periodistas con buen aspecto fisico y con talante seireno, matizó que no se trataba de una excedencia temporal, y que quedaba totalmente desvinculado del club.

Luis Aragonés informó que había adoptado la decisión junto con su mujer y su familia. "El doctor Ibáñez me ha dicho que lo mejor es que me cure", dijo para insistir en que no había otro motivo y que no existía ningún tipo de anfrentamiento con el se cretario técnico, Árigel Castillo "No hay otras razones. Las razones las llevo dentro y unas veces aparecen más fuerte que otras, según me ha explicado el médico", dijo.

Por parte del club, apareció ante los medios de información el vicepresidente, Javier Castedo. "Nos vamos a tomar este asunto con serenidad", manifestó Castedo, "tenemos un cuadro técnico que va a seguir las directrices fijadas para la próxima temporada. La junta estudiará las soluciones, pero no podemos adelantar nada. Estoy en condiciones de asegurar que antes del 31 de agosto contaremos con un nuevo entrenador".

Versiones

Sobre la decisión del técnico, Castedo comentó: "Nos parece la decisión de un hombre de gran carácter y personalidad, porque por encima de todo están los problemas de un hombre que lo primero que tiene que hacer es curarse". Luis llevaba una semana sin entrenar a sus jugadores y ayer, a última hora, se trasladó a Segovia para, en compañia de algunos directivos, despedirse de los miembros de la plantilla.La versión oficial que divulgó el club ayer, horas antes de la citada reunión, fue la de que Luis Aragonés se vio afectado, en principio, por una ligera gripe que le impidió dirigir los entrenamientos. La fiebre le obligó a guardar cama unos días, en los que surgió una crisis depresiva; Luis sólo se comunicaba, en esos momentos, con su segundo, Martínez Jayo, y con Ángel Vilda, preparador fisico.

Según el doctor Ibáñez, el técnico comenzó muy pronto a recuperarse. El pasado martes volvió a visitarle y todo marchaba correctamente. El doctor Ibañez aseguró ayer que el error de Luis ha sido apresurarse a indicar a sus jugadores su incapacidad de seguir en el cargo, por lo que el pasado sábado les anunció su marcha del club.

El doctor Ibáñez manifestaba en la mañana de ayer: "Luis, en esos momentos, bajo la crisis depresiva, no estuvo en condiciones normales para adoptar una decisión como la que les anunció a los jugadores. Estoy seguro que Luis se recuperará de esta crisis, como lo ha hecho en otras anteriores, ya que ésta no es la primera vez que atraviesa una situación así, y será entonces cuando se encuentre en condiciones de adoptar una decisión meditada y concreta. Si entonces se mantiene en su postura de abandonar el cargo de entrenador del Atlético de Madrid habrá que respetársela. No estoy, como médico, en estos momentos, en condiciones de recomendarle que, aun al superar la crisis que le aqueja, deje definitivamente el fútbol".

El doctor Ibáñez, de todos modos, insistió en que las cosas que últimamente rodean al fútbol son propicias para algunos técnicos se vean afectados por crisis corno la que del entrenador del Atlético de Madrid. Luis vivió una experiencia muy similar a la de ahora en 1981, cuando dejó el Betis faltando poco tiempo para iniciarse la temporada de ese año. Adujo entonces una lesión en la colurima vertebral, seguida de una depresión.

Sus crisis depresivas continuaron después cuando figuró corno secretario técnico del Atlético de Madrid. Ahora se insinúa su falta de entendimiento con Ángel Castillo, actual secretario técnico del club, que llevó a cabo los últimos fichajes del conjunto madrileño sin que se consultase a Luis, como causa de sus crisis depresivas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de julio de 1986

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