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ELECCIONES LEGISLATIVAS

Un Suárez eufórico asegura que estará en la Moncloa en 1990

"Seguro que en 1990 estaré en la Moncloa". Un Adolfo Suárez exultante y emocionado repartió anoche abrazos y respuestas en la que sin duda ha sido la noche más importante de su vida política desde que consiguió por segunda vez la presidencia del Gobierno en 1979. Ni los militantes más optimistas del Centro Democrático y Social (CDS) parecían confiar al principio de la campaña en conseguir 19 escaños. "Ha merecido la pena esta noche", dijo Suárez a sus seguidores, que abarrotaban los salones del hotel Wellington, en Madrid. Ante los informadores, el líder centrista afirmó, entre otras cosas, que no apoyará la in vestidura de Felipe González y que su campo de juego futuro es fundamentalmente el Parlamento. Reiteró que no pactará con ninguna fuerza parlamentaria. "Agradezco mucho que ahora nos abran los brazos pero no nos dejaremos abrazar por nadie", dijo.

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Suarez -impecable traje azul marino, camisa a juego-, inició la jornada sobre las 9.45 horas, Cuando acudió a votar al colegio nacional Andrés Manjón, de Madrid, acompañado de su esposa, Amparo Illana, y de su hija menor, Sonsoles. A las preguntas de rigor sobre previsiones, Suárez respondió con optimismo: "Espero que los datos de los sondeos se confirmen y se mejoren". En privado, el líder del CDS se mostraba mucho más cauteloso y volvió a repetir algo que ya se le escuchó el viernes, durante la última jornada de campaña: "Estoy tan escaldado que hasta que no vea los resultados no quiero decir nada".Tras la votación, Suárez marchó a la sede del CDS. A esa hora -las 10.30- se le veía sereno, pero apuntaba un cierto nerviosismo contenido; seguía preocupado por el control de las mesas electorales.

En ningún momento dio muestras de optimismo desbordado, ni pronunció una sola frase que denotara seguridad de éxito. Los resultados de 1982 -dos diputados- pesaban fuerte en su ánimo.

Cuando Suárez salía del Colegio electoral llegó el director general de RTVE, José María Calviño -pocos minutos después lo haría el ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez junto a su esposa, Mari Paz Suárez y Calviño se estrecharon la mano.

La decoración cambió por la noche. Los primeros resultados ofrecidos por TVE y la cadena SER -17 a 19 escaños- animaron considerablemente el ambiente. Suárez llegó al hotel donde se habían congregado sus seguidores poco antes de las once de la noche. "Vamos a seguir luchando para las municipales de 1987 y para las autonómicas y en 1990 tendremos la responsabilidad del Gobierno" dijo a los congregados. Habló Suárez de "resultado espectacular" y aseguró: "Somos la única fuerza de ámbito nacional que ha crecido".

Más tarde, en conferencia de prensa, el líder del Centro Democrático y Social aseguró que ya tiene pensado quién será el portavoz de su grupo en el Congreso "aunque tiene que elegirlo el grupo", precisó. "Yo intervendré en los grandes debates", añadió, con lo cual reconoció que no será él quien asuma esa función.

El comportamiento del PSOE,, que Suárez ha calificado a lo largo de la campaña como altivo y prepotente, "no volverá a ser el mismo", en su opinión, "cualquiera que sea la mayoría final que obtenga". "El protagonismo del parlamento será infinitamente mayor en esta legislatura", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de junio de 1986