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LA CAMPAÑA ELECTORAL

Apoyar a IU supone enterrar el comunismo, declara Carrillo

ROCÍO GARCÍA ENVIADA ESPECIAL Santiago Carrillo, líder de Unidad Comunista (UC), comenzó ayer en Sevilla su gira electoral por las provincias andaluzas con una idea clara: exponer las diferencias ideológicas que, a su juicio, separan, a su partido de la plataforma Izquierda Unida(IU), en la que está integrada el PCE. En la sevilla plaza de El Salvador y bajo un sol aplastante, Carrillo afirmó, ante un millar de personas, que una de las maneras de. enterrar al comunismo es "apoyar a eso que se llama Izquierda Unida".

"Hacer de un partido comunista", continuó Carrillo, "un partido progresista, en connivencia con la Banca y el capital privado, es hacer un partido socialista y para eso que se vayan al PSOE".

En la misma tónica de intentar hacer llegar al posible votante esas diferencias, el líder de UC señaló, en una conferencia de prensa-anterior al mitin y en relación con el sondeo publicado por EL PAIS, que el voto comunista par Izquierda Unida y para Unidad Comunista no se ha hecho todavía claramente en el electorado". "Hay que esperar" dijo, "para que nuestra opción aparezca claramente delimitada". Carrillo se defendió de las acusaciones de "submarino del PSOE" afirmando: "Esos mismos que han impedido la unidad de los comunistas nos están acusando de ser lo que están consiguiendo: actuar en beneficio del PSOE, y no sólo del PSOE, sino también de la derecha".

La alocución de Carrillo, de unos 40 minutos de duración, tuvo escasas referencias a los problemas concretos de Andalucía. Hizo hincapié en que la única opción claramente comunista que se presenta a las elecciones es la de Unidad Comunista, en una ciudad (el PCE obtuvo en las elecciones de 1979 dos diputados por Sevilla) en la que existe un potencial voto comunista que tendrá que optar por alguna de las dos opciones enfrentadas en este campo, Izquierda Unida y el partido que él mismo encabeza.

Sonoras ovaciones dispensó a Carrillo el público, incondicional en todo momento con su -líder, cuando, refiriéndose al trato dispensado por la Banca a su partido, señaló, elevando fuertemente su .tono de voz: "No me extraña que no me haya tratado bien. Si yo tuviera poder, tampoco trataría bien a la Banca".

El líder comunista criticó la labor del Gobierno socialista en estos últimos cuatro años, aunque matizo que su grupo "era crítico con el PSOE, pero no antisocialista", y reiteró las diferencias con la derecha.

En este sentido, Carrillo, en una dura crítica al presidente de Alianza Popular, Manuel Fraga, lo rela cionó con la muerte del comunista Julián Grimau y los sucesos de Vitoria en 1976 y Montejurra. "Cuando Fraga afirma que, está pediendo la paciencia", dijo Carrillo, "quiere decir que, si no es ele gido por el pueblo, hará todo lo posible para hacerse con él".

Santiago Carrillo, que al finalizar el acto tuvo que hacer frente a multitud de simpatizantes" con la población infantil incluida y empujada por sus padres, deseosos de tocar al menos una de sus manos, abandonó por la tarde la capital sevillana para dirigirse a Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 1986